En un despliegue operacional de alta cirugía militar e inteligencia interagencial, las Fuerzas Militares de Colombia, en articulación con agencias de seguridad de los Estados Unidos, asestaron el golpe más contundente del año contra las finanzas del narcotráfico transnacional en el suroccidente del país. Durante la mañana de este jueves 2 de julio de 2026, unidades élite del Ejército Nacional desmantelaron un macrocomplejo cocalero e incautaron 32.580 galones de clorhidrato de cocaína en proceso de producción, los cuales se encontraban ocultos en sofisticadas piscinas subterráneas.
La megaoperación contra las economías ilícitas se ejecutó en la vereda Vargas, bajo la jurisdicción del municipio de Santa Cruz de Guachavés, Nariño, una región estratégica utilizada por las organizaciones criminales como corredor de salida hacia el océano Pacífico. El mega laboratorio, según los peritajes técnicos de las autoridades, estaba avaluado en más de 162.000 millones de pesos.
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Cooperación internacional: El Conat, la FAC, la Dijín y el FBI en el terreno
El planeamiento y asalto táctico de este enclave criminal fue el resultado de un riguroso esfuerzo de cooperación internacional. La misión estuvo liderada en primera línea por el Comando Contra el Narcotráfico y Amenazas Transnacionales (Conat) del Ejército, en una operación conjunta con la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC), encargada del control de espacio aéreo y soporte de imágenes térmicas.
Asimismo, el componente judicial estuvo plenamente coordinado con la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijín) de la Policía Nacional y agentes especiales de la Oficina Federal de Investigación (FBI) de los Estados Unidos. Esta alianza interagencial permitió rastrear el flujo de precursores químicos y las coordenadas exactas de las estructuras rústicas camufladas bajo la densa vegetación nariñense. Durante el procedimiento de allanamiento y aseguramiento del área, las tropas de la Brigada Contra el Narcotráfico N.° 1 debieron sortear e impedir un intento de asonada violenta por parte de comunidades locales instrumentalizadas por la red delictiva.
Piscinas subterráneas y toneladas de alcaloides: El balance de la incautación
Al ingresar al perímetro fortificado, los uniformados hallaron un complejo industrial compuesto por cinco subestructuras de procesamiento y un centro de acopio a gran escala de insumos y alcaloides. Las tres piscinas subterráneas detectadas con radares de penetración terrestre contenían la masa líquida del narcótico en su última etapa de decantación.
El inventario de guerra contra el narcotráfico consolidado por la Policía Judicial arrojó las siguientes cifras:
- 32.580 galones de clorhidrato de cocaína en estado líquido de procesamiento.
- 1.800 kilogramos (1.8 toneladas) de clorhidrato de cocaína pura ya cristalizada y empacada en bloques.
- 2.500 kilogramos de insumos químicos sólidos (precursores).
- 35 elementos industriales de alta tecnología, incluyendo hornos microondas industriales, prensas hidráulicas, plantas eléctricas de alta capacidad y sistemas de destilación tipo «marcianos».
Financiación ilegal del GAO ‘Comuneros del Sur’
Los reportes de inteligencia militar señalan de forma categórica que este megacomplejo pertenecía a la compañía José Luis Cabrera Ruales del Grupo Armado Organizado (GAO) ‘Comuneros del Sur’, estructura que formalizó una mesa de diálogos con el Gobierno nacional pero que, de acuerdo con los hallazgos en el terreno, mantiene activos sus brazos financieros ligados a la exportación de estupefacientes.
“Las carpetas de investigación criminal demuestran que esta estructura de los Comuneros del Sur cuenta con una capacidad de producción instalada de cuatro toneladas de cocaína al mes. El alcaloide era transportado mediante lanchas rápidas tipo Go-Fast y semisumergibles a través de los esteros del Pacífico nariñense, teniendo como destino final los mercados internacionales de Centroamérica y los Estados Unidos”, precisó un alto mando militar a cargo del operativo.
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Reincidencia criminal en el sur del departamento
Las autoridades militares recordaron que este operativo guarda una estrecha relación de conexidad geográfica y de autoría con la acción desplegada el pasado 29 de enero, cuando soldados del Grupo de Caballería Mediano N.° 3 destruyeron otro complejo de cristalización en la vereda Llano Grande, en el municipio de Cumbal, Nariño.
En aquella oportunidad, las tropas interceptaron 450 kilogramos de clorhidrato de cocaína listos para su comercialización. Dicha infraestructura ilegal también operaba bajo las órdenes de la misma compañía del GAO Comuneros del Sur, lo que evidencia una reactivación y un flujo constante de capitales ilícitos en la zona de frontera que las Fuerzas Militares buscan neutralizar de forma definitiva con el incremento de operaciones sostenidas de control territorial.
🔴🕔📢 #LaPrimeraDelDía | Más de 32.500 galones de cocaína en proceso de producción, 1800 kg de cocaína y un complejo cocalero avaluado en cerca de 162.000 millones de pesos fueron incautados en Santa Cruz de Guachavés, #Nariño, afectando las finanzas ilícitas del grupo armado… pic.twitter.com/qHxC6rDqIq
— Ejército Nacional de Colombia (@COL_EJERCITO) July 2, 2026





