Hubo un momento en que hablar de financiamiento empresarial en Colombia era hablar casi exclusivamente de crédito. Una sola vía, con sus tiempos, شروط y límites claros, que no siempre encajaban con la realidad de las empresas.

Para muchas pymes, ese modelo significaba quedarse por fuera. La falta de historial, garantías o simplemente el tamaño del negocio cerraban puertas antes incluso de tocar.

El resultado era predecible: decisiones postergadas, proveedores esperando y oportunidades que no se podían capitalizar. Un ecosistema donde la liquidez era escasa y la incertidumbre, constante.

Pero el mercado empezó a moverse. No por decreto, sino por necesidad. La presión por operar con mayor eficiencia obligó a buscar caminos alternativos, más rápidos y menos rígidos.

En ese giro, el factoring comenzó a ganar terreno como una solución directa. Convertir ventas en efectivo sin esperar plazos largos dejó de ser una ventaja para convertirse en una necesidad operativa.

Al mismo tiempo, el confirming abrió otra puerta: la de fortalecer la relación con proveedores mientras se optimiza la planeación financiera. Una especie de red que sostiene la cadena de suministro sin fricciones innecesarias.

Este tipo de soluciones empezó a resonar especialmente en empresas con múltiples proveedores y operaciones más complejas. Ya no se trataba solo de pagar o cobrar, sino de hacerlo mejor.

La digitalización jugó un papel clave en este cambio. La factura electrónica no solo simplificó procesos, también habilitó nuevas formas de financiamiento basadas en activos reales y verificables.

Las cifras del mercado reflejan ese punto de inflexión. Millones de facturas endosadas y billones movilizados muestran que el modelo está funcionando y, sobre todo, escalando.

En paralelo, el ecosistema fintech ha acelerado la adopción, con más empresas incorporando estas herramientas en su operación diaria. La liquidez empieza a fluir de manera distinta.

Desde KLYM by Coval, el enfoque ha sido claro: traducir experiencia en soluciones prácticas que respondan a las necesidades reales del mercado colombiano.

Daniela Torres, Country Manager de KLYM by Coval en Colombia lo plantea sin rodeos: «Hoy las empresas ya no buscan solo financiación puntual; necesitan soluciones financieras inteligentes para gestionar liquidez, fortalecer proveedores y responder con agilidad al mercado. El factoring y el confirming dejaron de ser soluciones tácticas para convertirse en piezas clave dentro de la estrategia financiera moderna. Colombia está viviendo esa transformación y vemos una oportunidad enorme para seguir acompañando a más compañías en ese proceso».