El tablero geopolítico en el Golfo Pérsico se encamina hacia una reconfiguración definitiva. El Gobierno de Irán advirtió formalmente este miércoles 27 de mayo de 2026 que el acceso al estrecho de Ormuz, el paso marítimo más estratégico para el comercio global de petróleo y actualmente bloqueado, «ya no será como antes». Ante este nuevo escenario, Teherán confirmó la apertura de negociaciones bilaterales con Omán, el otro Estado ribereño que comparte la soberanía de dicho canal.
La declaración fue entregada por Ali Beghani Kani, subsecretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, durante su intervención en un foro internacional celebrado en Moscú, Rusia.
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«Sin duda, las condiciones y la regulación para el tránsito a través del estrecho de Ormuz ya no serán como antes. Aparecerá un procedimiento totalmente diferente«, aseveró el alto funcionario persa, según reportes de la agencia Interfax.
Bloqueo, nuevas tasas y soberanía compartida
Las palabras de Beghani Kani coinciden con las recientes decisiones de la República Islámica de implementar el cobro de tasas de navegación en la región, un movimiento que busca consolidar su control territorial sobre el área tras los recientes incidentes con las fuerzas navales occidentales.
Al compartir la costa del estrecho, las negociaciones en marcha entre Irán y Omán pretenden estructurar un mecanismo conjunto y definitivo que regule qué tipo de embarcaciones, banderas y cargamentos civiles o militares podrán surcar las aguas en la era posguerra.
Contactos secretos con EE. UU. y el dossier nuclear
A pesar de la retórica hostil y de las denuncias de Irán contra la Casa Blanca por presuntas violaciones al cese de hostilidades en el sur de su territorio, el diplomático confirmó que los canales diplomáticos tras bambalinas permanecen activos. Beghani ratificó la existencia de «contactos indirectos» con el Gobierno de los Estados Unidos, aunque matizó advirtiendo que, hasta el momento, «no se han puesto de acuerdo en nada».
Asimismo, el subsecretario desmarcó el rumbo de estas conversaciones de la agenda nuclear:
- La propuesta rusa: Durante el foro en Moscú, el Gobierno de Rusia insistió formalmente en su propuesta técnica de empobrecer el uranio enriquecido que almacena la república islámica para destrabar las tensiones de la comunidad internacional.
- La postura iraní: Beghani aseguró de manera tajante que Teherán y Washington no están debatiendo actualmente sobre dichas reservas de uranio en las mesas de mediación.
Recta final en Catar para un acuerdo de paz
A la par de los anuncios en Rusia, la verdadera arquitectura del fin del conflicto se está diseñando en territorio neutral. Ambas potencias han intensificado sus acercamientos en las últimas horas para ultimar los detalles de un acuerdo histórico que detenga la escalada militar.
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Fuentes periodísticas en Teherán confirmaron que el jefe negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, y el ministro de Asuntos Exteriores, Abás Araqchí, se encuentran desplegados en Catar liderando la delegación oficial. Trascendió que el borrador del pacto que se discute en Doha contempla una hoja de ruta con prioridades estrictas:
- Reapertura inmediata: El desbloqueo y normalización del tránsito comercial por el estrecho de Ormuz.
- Alivio económico: El levantamiento progresivo de las sanciones financieras de Washington sobre los puertos y buques iraníes.
- Congelamiento atómico: El dossier y las disputas sobre el programa nuclear de Irán quedarían completamente excluidos de este documento, postergándose para una fase de negociación posterior.





