La plenaria de la Cámara de Representantes vivió una intensa jornada durante la discusión de la ley de sometimiento, iniciativa que avanzó en su trámite legislativo luego de varias horas de debate marcadas por fuertes enfrentamientos entre el Pacto Histórico y la bancada oficialista por la forma en que se desarrolló la votación.

La controversia comenzó hacia las 9:30 de la noche del lunes festivo, cuando, tras más de tres horas de sesión, los congresistas aprobaron la ponencia positiva con 90 votos a favor y 44 en contra, mientras que la ponencia negativa, presentada por el Pacto Histórico, fue archivada con 102 votos contra 47.

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La oposición denunció presuntos vicios en el trámite

El principal reclamo de la oposición surgió inmediatamente después de la aprobación de la ponencia positiva. Los representantes señalaron que Daniel Briceño, del Centro Democrático y ponente del proyecto, no habría sustentado previamente la iniciativa antes de que fuera sometida a votación.

El representante Daniel Monroy aseguró que la plenaria terminó aprobando una ponencia sin que existiera una exposición formal de sus argumentos, lo que, a su juicio, constituye un vicio de trámite que podría comprometer la legalidad del proceso legislativo.

«Lo que estamos viendo, presidente, es vicio tras vicio tras vicio en este trámite y créame que todo esto va a llegar a la Corte Constitucional. Si nosotros no tenemos las garantías de debatir una ponencia, pues cómo vamos a terminar votando», manifestó Monroy durante la sesión.

La bancada oficialista acusó intentos de dilatar el debate

Desde la bancada oficialista, los cuestionamientos fueron rechazados. El representante John Edgar Pérez, de Cambio Radical, sostuvo que la oposición recurrió de manera reiterada a mociones con el propósito de retrasar la discusión y evitar que avanzara la votación del proyecto.

Según explicó, la plenaria ya había dedicado cerca de tres horas al análisis de la ponencia minoritaria y consideró que la mesa directiva debía hacer uso de las facultades previstas en la Ley Quinta para impedir nuevas maniobras dilatorias.

En el mismo sentido se pronunció la representante liberal Yolanda Wong, quien calificó de excesivas las intervenciones de la oposición y pidió aplicar las herramientas reglamentarias para garantizar el desarrollo del debate.

«Tenemos cuatro horas de estar aquí, llegamos temprano y todavía seguimos dando tumbo. No es posible», expresó la congresista durante la sesión.

Por su parte, el representante Jhon Jairo Berrío, del Centro Democrático, afirmó que ya existían suficientes elementos para proceder con la votación del articulado, luego de las extensas intervenciones realizadas durante el debate.

La Cámara reabrió la votación y aprobó el informe de ponencia

Tras la discusión, la plenaria aprobó con 100 votos la reapertura de la votación del informe de ponencia. Posteriormente, el documento fue sometido nuevamente a consideración de los representantes y recibió 99 votos favorables, con lo que quedó oficialmente aprobado.

Este paso permite que la ley de sometimiento continúe su trámite legislativo en la Cámara de Representantes, aunque el ambiente político dejó abierta la posibilidad de futuras controversias jurídicas.

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El Pacto Histórico denunció recusaciones contra varios congresistas

Al finalizar la jornada, integrantes del Pacto Histórico denunciaron que varios de sus congresistas fueron recusados, situación que los obligó a apartarse de la discusión del proyecto.

Según manifestaron, las recusaciones estarían relacionadas con el respaldo político que algunos legisladores expresaron durante una campaña electoral, circunstancia que, a juicio de esa bancada, limitó su participación en el debate.

Mientras el proyecto sigue avanzando en el Congreso, la oposición advirtió que estudiará acciones ante la Corte Constitucional, al considerar que durante la discusión pudieron presentarse presuntos vicios de procedimiento que afectarían la validez de la iniciativa.