En un alarmante balance sobre las secuelas del devastador terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al territorio nacional el pasado 10 de agosto, la ministra de Educación Nacional, Viviane Morales, reveló la magnitud del impacto sufrido por la infraestructura escolar del país. Según los reportes consolidados por las secretarías de educación territoriales y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), cerca de 3.000 instituciones educativas presentan severas afectaciones físicas en su planta estructural.

De ese total, la jefa de la cartera educativa confirmó con especial preocupación que 811 establecimientos escolares han sido catalogados como totalmente inservibles, condición que impide el retorno de los estudiantes a las aulas de clase y demanda una intervención de reconstrucción prioritaria por parte del Estado colombiano.

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«El reto es mayúsculo»: Plan de contingencia e inspección técnica

Durante su declaración a los medios de comunicación, la ministra Morales enfatizó la dimensión de la crisis humanitaria y logística que enfrenta el sector educativo, especialmente en los departamentos del occidente y suroccidente del país, donde la onda telúrica causó los mayores estragos.

“El reto es mayúsculo. Estamos hablando de una afectación masiva que requiere una respuesta contundente para rescatar la infraestructura y garantizar el derecho a la educación de nuestros niños, niñas y jóvenes”, aseguró la alta funcionaria.

Frente a este escenario de contingencia, el Ministerio de Educación puso en marcha un plan de evaluación técnica y monitoreo continuo para diagnosticar el estado estructural de cada sede escolar. A través de brigadas compuestas por ingenieros civiles y peritos de riesgo, se adelantan inspecciones en sitio para determinar cuáles edificaciones pueden ser reforzadas y cuáles deberán ser demolidas para su posterior edificación desde cero.

Monitoreo periódico y priorización de zonas vulnerables

La ministra subrayó que el Gobierno Nacional trabaja a marchas forzadas en la estructuración de soluciones temporales —tales como aulas modulares de emergencia y esquemas de alternancia— mientras avanzan las obras definitivas en los municipios más golpeados por la emergencia sísmica.

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Morales explicó que el seguimiento a la tragedia educativa se consolida mediante informes periódicos que permiten focalizar los recursos del Presupuesto General de la Nación y de la cooperación internacional en las comunidades rurales y urbanas de mayor vulnerabilidad.

“Estamos al lado de este gobierno de la ‘Patria Milagro’ para que los ciudadanos puedan recibir los beneficios de una gestión seria y comprometida con el futuro de nuestros estudiantes”, puntualizó la titular de la cartera de Educación.

Las autoridades educativas reiteraron que la prioridad inmediata del Gobierno es garantizar la continuidad del año lectivo, previniendo la deserción escolar en los territorios declarados en situación de desastre o alerta roja.