En el marco de una intensa jornada diplomática en el seno de la Unión Europea, el ministro del Interior de España, Fernando Grande-Marlaska, ofreció un balance actualizado y consolidado tras la grave crisis de contención fronteriza registrada en el enclave de Ceuta. Durante una comparecencia oficial ante los medios de comunicación en Madrid, posterior a la reunión extraordinaria por videoconferencia celebrada con sus homólogos europeos, el titular de la cartera de Interior revisó sustancialmente al alza las cifras del flujo migratorio que sacudió la frontera sur del continente la semana pasada.
Según los datos oficiales presentados por el Ejecutivo español, el balance definitivo ubica en 72.000 personas el total de ciudadanos que ingresaron de forma irregular a territorio español a través del perímetro fronterizo de Ceuta. Asimismo, el ministro confirmó que, gracias a los protocolos de repatriación exprés y de cooperación bilateral aplicados con las autoridades del Reino de Marruecos, al menos 70.000 de los migrantes ya han abandonado el país y han sido retornados al territorio alauita.
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Evaluación individualizada para los inmigrantes que permanecen en el enclave
Respecto a las cerca de 2.000 personas que aún continúan en la ciudad autónoma de Ceuta, el ministro enfatizó que las autoridades migratorias y los cuerpos de seguridad del Estado están adelantando un estudio riguroso y caso por caso para determinar su estatus legal y proceder con la tramitación de las órdenes de devolución correspondientes para aquellos que no cumplan con los requisitos para solicitar asilo u otra protección internacional.
«Hemos fijado en 72.000 personas las que entraron de forma irregular en España a través de Ceuta y 70.000 las que han abandonado el país. El Gobierno estudiará minuciosamente el resto de los casos para que sean devueltos todos aquellos que no tengan derecho a permanecer en suelo español», aseveró Grande-Marlaska durante su intervención.
Las nuevas métricas representan un incremento sustancial frente a las estimaciones iniciales entregadas por la Casa Moncloa, las cuales calculaban el cruce ilegal en aproximadamente 50.000 personas, de las cuales la inmensa mayoría ya había cruzado de vuelta la frontera marroquí.
«El espacio Schengen nunca estuvo en peligro»: Respuesta de Madrid a las críticas del bloque
La gravedad de la avalancha migratoria en el norte de África generó fuertes fricciones políticas y contrapunteos diplomáticos con varios socios comunitarios. Países con posturas de línea dura en materia de fronteras, encabezados por Italia, llegaron a cuestionar la efectividad de los controles españoles e insinuaron la necesidad de adoptar sanciones o suspensiones temporales sobre el libre tránsito en el área común.
Frente a estos señalamientos, Grande-Marlaska fue enfático en desestimar las alertas de desestabilización continental, asegurando que la respuesta institucional garantizó en todo momento la integridad territorial de la Unión Europea:
«En modo alguno el espacio Schengen se ha visto comprometido en esta crisis. El espacio Schengen nunca ha estado en peligro, ni en el más mínimo peligro», insistió con vehemencia el funcionario.
Respaldo de los 27 y choque con la política de regularización de Sánchez
Durante el encuentro ministerial promovido por la Comisión Europea, los titulares de Interior de los 27 Estados miembros manifestaron su «firme solidaridad» con España y coincidieron en la urgencia de fortalecer la cooperación policial de inteligencia para «luchar sin descanso» contra las mafias y redes transnacionales de tráfico de migrantes, además de perfeccionar las herramientas de alerta temprana en la frontera exterior.
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Marlaska calificó el tono de las deliberaciones europeas como «absolutamente constructivo», destacando que España solicitó una respuesta comunitaria basada en la corresponsabilidad y la solidaridad compartida.
No obstante, la contingencia de Ceuta ha intensificado la presión política interna y externa sobre el Gobierno de coalición que encabeza Pedro Sánchez. La visión aperturista del Ejecutivo del PSOE en materia migratoria contrasta de forma directa con la tendencia al endurecimiento fronterizo que predomina en la mayoría de las capitales del bloque comunitario.
Este debate se produce apenas unos meses después de que el Gobierno español pusiera en marcha un ambicioso plan extraordinario de regularización al que se acogieron casi 1,2 millones de migrantes —dos tercios de ellos procedentes de países de América Latina—, un antecedente que continúa en el centro del debate sobre la política exterior y de fronteras de España ante las instituciones de Bruselas.
Fernando Grande-Marlaska cifra en 72.000 personas las que entraron en Ceuta y asegura que "la inmensa mayoría" han retornado
— Radio 5 (@radio5_rne) August 4, 2026
▪️El ministro del Interior celebra la "colaboración" con Marruecos y explica que a las personas que quedan en Ceuta se "les expulsará" si no cumplen con… pic.twitter.com/114fFbIilT





