Seguridad, energía y empleo como ejes de su apuesta regional

En medio de una campaña marcada por la disputa en la derecha, la candidata presidencial Paloma Valencia delineó en entrevista sus principales propuestas para el Caribe colombiano. Seguridad, crisis energética, empleo juvenil y salud aparecen como prioridades en una agenda que busca conectar con una de las regiones más golpeadas por la desigualdad y el costo de vida, mientras refuerza su narrativa de liderazgo femenino como elemento diferenciador en la contienda.

Seguridad, el punto de partida de su propuesta

Uno de los énfasis más contundentes de Valencia es el problema de la inseguridad en ciudades como Barranquilla, Cartagena y Soledad, donde, según expuso, la extorsión se ha convertido en un fenómeno cotidiano.

La candidata plantea una ofensiva frontal contra las estructuras criminales, acompañada de una reforma estructural al sistema judicial. Entre sus propuestas están la construcción de nuevas cárceles, la implementación de colonias agrícolas para la resocialización y el uso de inteligencia artificial para acelerar procesos judiciales.

Este enfoque coincide con diagnósticos recientes de centros de pensamiento y reportes de prensa que advierten sobre el aumento de homicidios y economías ilegales en el Caribe, especialmente en el Atlántico y Bolívar. En redes sociales, el tema ha sido ampliamente discutido por ciudadanos que denuncian cobros extorsivos a comerciantes, transportadores y mototaxistas.

Sin embargo, expertos en seguridad advierten que el éxito de estas medidas dependerá no solo del endurecimiento penal, sino de la articulación con políticas sociales que reduzcan la vinculación de jóvenes a estructuras criminales.

Energía es el segundo enfoque tanto en tarifas y la represa de Urrá

El tema energético ocupa un lugar central en la propuesta de Valencia, especialmente por el impacto de las altas tarifas en la región Caribe.

La candidata propone una “revolución energética” que incluye mejorar la infraestructura eléctrica, reducir pérdidas y revisar el modelo tarifario. En ese marco, plantea destinar recursos provenientes de Represa de Urrá para fortalecer la red eléctrica del Caribe.

También ha mencionado la necesidad de modernizar el sistema de distribución, intervenir problemas estructurales en empresas como Air-e y promover la renovación de electrodomésticos ineficientes, una medida que, según su campaña, podría reducir el consumo y aliviar el costo de las facturas.

Este planteamiento se alinea con reclamos históricos de la región, donde gremios y usuarios han denunciado durante años tarifas elevadas frente a otras zonas del país. Informes recientes de medios económicos señalan que la crisis financiera de operadores energéticos y las pérdidas técnicas siguen siendo factores determinantes en el problema.

Empleo y competir con la ilegalidad

Valencia reconoce que la seguridad está estrechamente ligada a la falta de oportunidades, especialmente para los jóvenes. Por ello, plantea programas de deporte, cultura y formación como herramientas para prevenir el reclutamiento por parte de grupos criminales.

Su discurso apunta a “competirle a la ilegalidad”, una idea que ha ganado espacio en el debate público y que también ha sido destacada por analistas como clave en territorios con alta presencia de economías informales.

En paralelo, propone impulsar proyectos de infraestructura como el “tren del Caribe”, que facilitaría el transporte de carga y pasajeros, generando empleo y dinamizando la economía regional.

Salud una promesa de choque en los primeros 100 días

Otro de los puntos críticos es la crisis del sistema de salud. Valencia plantea una intervención rápida en los primeros 100 días de gobierno, enfocada en garantizar el acceso a medicamentos y estabilizar la prestación del servicio.

La situación en la región Caribe ha sido objeto de múltiples reportes en medios nacionales, que evidencian fallas en la atención, escasez de insumos y dificultades financieras de las EPS, lo que refuerza la relevancia de este eje en su propuesta.

El mensaje político de “mujer vota mujer”

Más allá de las propuestas programáticas, Valencia insiste en un componente simbólico clave; la posibilidad de que Colombia elija por primera vez a una mujer presidenta.

Su narrativa de “mujer vota mujer” busca movilizar un electorado femenino que, según diversas encuestas y análisis, puede ser decisivo en la elección. En su discurso, plantea que un “gobierno con cara y corazón de mujer” tendría una mayor capacidad de gestión y sensibilidad social.

Este enfoque la diferencia de otros candidatos como Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda, en una campaña donde la identidad y el liderazgo personal juegan un papel determinante.

Una apuesta por consolidar el voto en la Costa

El Caribe colombiano representa un territorio estratégico en cualquier elección presidencial, tanto por su peso electoral como por sus problemáticas estructurales.

La propuesta de Valencia intenta conectar con demandas históricas de la región, energía, seguridad, empleo y salud, mientras construye un relato político que combine gestión y simbolismo.

No obstante, el reto será traducir estas promesas en confianza electoral, en un escenario donde otros candidatos también disputan el respaldo del Caribe y donde los votantes han mostrado escepticismo frente a soluciones que, durante años, no han logrado concretarse.

La agenda de Paloma Valencia para el Caribe evidencia un intento por posicionarse como una candidata con respuestas concretas a problemas estructurales. La clave estará en si su mensaje logra trascender el discurso y consolidarse como una opción creíble para una región que históricamente ha sido protagonista electoral, pero que sigue esperando soluciones de fondo.