El deterioro del orden público y el accionar de las estructuras de crimen organizado que golpean a diversas subregiones de Antioquia han alcanzado a Jericó, uno de los municipios más emblemáticos del departamento, ampliamente reconocido por su arquitectura colonial, su empuje cafetero y su flujo de turismo religioso.

La vereda Palenque, una zona rural de esta localidad del Suroeste antioqueño, fue el escenario de intensos combates entre la fuerza pública y grupos armados ilegales, un hecho que ha encendido las alarmas de las autoridades político-administrativas y ha sembrado la zozobra entre los campesinos y habitantes de las veredas aledañas.

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Ofensiva militar contra el «Ejército Gaitanista de Colombia»

De acuerdo con el reporte oficial de la Séptima División del Ejército Nacional, tropas del Batallón de Infantería N.° 11 Cacique Nutibara, adscrito a la Cuarta Brigada, desplegaron una operación ofensiva de precisión contra presuntos integrantes de la subestructura Edwin Román Velásquez Valle del Clan del Golfo, también autodenominado como Ejército Gaitanista de Colombia (EGC).

Como resultado del choque armado, las unidades militares reportaron la muerte en desarrollo de operaciones militares (antiguamente tipificado como «abatidos») de dos presuntos combatientes de esta organización ilegal.

Tras asegurar el perímetro, el personal militar incautó un importante arsenal de guerra que se encontraba en poder de la estructura delincuencial:

  • Dos fusiles de asalto de alta precisión.
  • Más de 400 cartuchos de guerra de diferentes calibres.
  • Siete proveedores metálicos para munición.
  • Material de intendencia de uso privativo de las fuerzas militares y diversos artefactos explosivos listos para ser adecuados contra las patrullas.

Alcalde de Jericó alerta por el avance de la violencia en zonas de paz

La inédita incursión de la confrontación armada en una zona históricamente pacífica y receptora de miles de visitantes internacionales motivó un enérgico pronunciamiento del alcalde de Jericó, Sebastián Garcés Piedrahita. El mandatario local no ocultó su preocupación por la llegada de estas dinámicas delictivas a su jurisdicción.

«Nos preocupa profundamente esta situación que vive nuestra comunidad. La inseguridad ha escalado a un gran nivel hasta llegar a pueblos como el nuestro que se caracterizan por la tranquilidad. La situación está siendo atendida directamente por la fuerza pública«, manifestó el alcalde municipal.

La administración de Jericó solicitó al Ministerio de Defensa y a la Gobernación de Antioquia un acompañamiento especial con el propósito de blindar el casco urbano y evitar que el recrudecimiento de la violencia armada estropee la economía local, altamente dependiente del comercio y el hospedaje de viajeros.

El Ejército ratifica la continuidad de las operaciones

Por su parte, el teniente coronel Juan Carlos Fonseca Espejo, comandante del Batallón de Infantería Liviana N.º 11 Cacique Nutibara, ratificó que las operaciones tácticas no se detendrán en la subregión del Suroeste y que, por el contrario, se aumentará la presencia de uniformados en los corredores de movilidad rural.

«Este resultado operacional permite debilitar de manera significativa las capacidades delictivas de esta estructura criminal, responsable de acciones terroristas que vienen alterando la seguridad, la tranquilidad y el bienestar de las comunidades en el suroeste antioqueño«, aseveró el alto oficial.

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Antioquia, bajo el asedio de la disputa territorial

El episodio registrado en la vereda Palenque de Jericó no es un hecho aislado, sino parte de un complejo ajedrez de orden público que se libra en varios puntos del departamento de Antioquia.

Recientemente, las Fuerzas Militares reportaron otro duro golpe contra la subestructura Jorge Iván Arboleda Garcés del Clan del Golfo en el municipio de Amalfi, ubicado en el Nordeste antioqueño. En esa subregión, a diferencia del Suroeste, el Clan del Golfo sostiene una violenta disputa territorial de control de rentas ilícitas de minería y narcotráfico contra facciones disidentes de las Farc y frentes activos del Ejército de Liberación Nacional (ELN), manteniendo a las poblaciones civiles en medio de un fuego cruzado constante.