Un grave atentado terrorista perpetrado en la madrugada de este miércoles 21 de octubre de 2026 volvió a encender las alarmas en el país por la creciente proliferación de tecnología aérea adaptada por grupos armados ilegales. Hacia la 1:40 a. m., la Estación de Policía del municipio de Pelaya, al sur del Cesar, fue blanco de un bombardeo con artefactos explosivos lanzados desde aeronaves no tripuladas (drones), dejando un saldo de seis uniformados heridos y severos daños en la infraestructura institucional.
Tras la detonación de las cargas, los efectivos lesionados recibieron atención médica inicial en el hospital local y, debido a la gravedad de sus contusiones y esquirlas, fueron remitidos de urgencia a una clínica de alta complejidad en el municipio de Aguachica. Hasta el momento, las directivas médicas y la institución policial mantienen reserva sobre el pronóstico de salud de los uniformados.
Te puede interesar: Golpe histórico al narcotráfico: Incautan 7,6 toneladas de cocaína en el puerto de Cartagena con destino a Europa
ELN, principal sospechoso de la incursión en el Cesar
Aunque las unidades de inteligencia criminal de la Policía Nacional adelantan la recolección de pruebas técnicas en el lugar de los hechos, las hipótesis preliminares apuntan a la responsabilidad del frente Camilo Torres Restrepo del Ejército de Liberación Nacional (ELN), estructura guerrillera con fuerte injerencia histórica en esta zona del país.
A través de un comunicado oficial, la Policía Nacional condenó de manera categórica el atentado e instó a la ciudadanía a aportar información que permita la identificación y captura de los autores materiales e intelectuales mediante las líneas de atención 123, 155 y 165.
Colombia registra un ataque con drones cada 20 horas: El diagnóstico de la FIP
El ataque en Pelaya no representa un caso aislado, sino que evidencia un fenómeno en constante expansión. Un reciente informe de la Fundación Ideas para la Paz (FIP) advierte que la utilización de drones comerciales por parte de las organizaciones al margen de la ley se ha convertido en una táctica económica, de bajo riesgo y de alto impacto para golpear a la Fuerza Pública. De acuerdo con el centro de pensamiento, en Colombia se contabiliza actualmente un promedio de un ataque con drones cada 20 horas.
Las estadísticas oficiales ratifican el dramático escalamiento de esta modalidad de guerra asimétrica:
- Consolidado histórico: Entre el año 2023 y el 1 de octubre de 2026 se han registrado 716 atentados con drones en todo el territorio nacional.
- Balance 2026: En lo corrido del presente año se han reportado 318 ataques, lo que representa una media de 8,2 hechos por semana. El pico más crítico se registró en agosto pasado, con 56 casos en un solo mes.
- Focos geográficos: El 71 % de los eventos se concentra en cuatro departamentos azotados por el conflicto: Cauca, Chocó, Valle del Cauca y Norte de Santander.
Rutas de abastecimiento, bajo costo y «escuelas de droneros»
El informe de la FIP detalla la evolución técnica y logística que han alcanzado las estructuras delictivas. Inicialmente, los dispositivos ingresaban de forma legal al continente desde Estados Unidos, China y Rusia; sin embargo, la dinámica del conflicto en Europa del Este incrementó la oferta global, permitiendo a los grupos armados ampliar sus compras a través de rutas transfronterizas por Venezuela.
Con el paso del tiempo, las organizaciones delictivas pasaron de la compra a la modulación y ensamble artesanal. Se ha documentado que tanto el ELN como las disidencias de las FARC entrenan a sus militantes en «escuelas de droneros» dentro del país, recurriendo incluso a la contratación de instructores extranjeros con experiencia en combate militar.
En términos financieros, la brecha de costos es abismal. Según declaraciones atribuidas a alias «Iván Mordisco», máximo cabecilla del Estado Mayor Central (EMC), la fabricación o modificación de un dron con capacidad para cargar seis libras de explosivos oscila en tan solo $6 millones de pesos colombianos (frente a un valor comercial de $36 millones). Esta capacidad destructiva, según el jefe disidente, resulta suficiente para derribar un helicóptero o golpear bases militares sin arriesgar la vida de sus combatientes.
También puedes leer: Relevo en la justicia transicional: Danilo Rojas Betancourth es elegido nuevo presidente de la JEP para el periodo 2026-2028
ELN y EMC concentran el 95 % de las ofensivas aéreas
El rastreo de inteligencia señala que dos solas organizaciones criminales son responsables del 95 % de las incursiones con drones en Colombia. El Estado Mayor Central (EMC) encabeza la estadística con el 72 % de los casos (512 ataques desde 2023, perpetrados principalmente por las estructuras Jaime Martínez, Carlos Patiño, Dagoberto Ramos y Franco Benavides).
Por su parte, el ELN ha protagonizado un vertiginoso incremento en el uso de esta tecnología, triplicando sus operaciones al pasar de 36 incursiones en 2025 a 132 ataques en lo que va de 2026 (23 % del total nacional). El ataque en Pelaya confirma la expansión de esta estrategia bélica hacia el Caribe colombiano, imponiendo un reto operativo urgente para los sistemas de defensa antidrones del Estado.
Seis policías heridos tras ataques con drones en el puesto de Pelaya- Cesar. ¿ y los anti drones de la gobernación? https://t.co/IxuKqNZbzc
— Enrique Camargo P. (@EnriqueCamargo2) October 21, 2026





