Durante años, muchas organizaciones empresariales operaron bajo una lógica casi automática: networking, eventos y relaciones institucionales. Pero el mercado cambió de conversación. Hoy las empresas esperan algo más cercano a un laboratorio de conexiones estratégicas que a una estructura protocolaria. En ese escenario, la llegada de Stephan Lochbühler a la presidencia de la Junta Directiva de la CCIFC marca una señal de ajuste hacia una visión mucho más práctica y conectada con el ecosistema real.
El movimiento ocurre después de la asamblea general ordinaria de la Cámara, en la que se eligieron los miembros que liderarán la organización entre 2026 y 2028. Más allá del relevo natural de cargos, la designación refleja un interés por fortalecer la capacidad de la entidad para responder a un entorno económico exigente, donde las empresas necesitan acompañamiento más flexible y menos discurso institucional.
La trayectoria de Lochbühler tiene algo que hoy pesa mucho en el mundo corporativo: mezcla operación, riesgo y visión de negocio. Llegó a Colombia en 2003 y desde entonces ha construido una carrera atravesada por decisiones de expansión en distintos sectores. Ese tipo de perfiles híbridos, que entienden tanto la lógica industrial como el comportamiento del consumidor, son cada vez más valorados en espacios gremiales y empresariales.
Desde 2008 ha liderado iniciativas enfocadas en importación de materias primas y maquinaria especializada. Más adelante decidió entrar al negocio de panadería francesa con inversiones en cadenas tradicionales, y posteriormente amplió operaciones hacia la producción de panes y hojaldres congelados premium. Es una dinámica que recuerda a muchas empresas emergentes que evolucionan rápido: detectar una oportunidad, construir capacidad y escalar antes de que el mercado madure.
“Estamos en un momento muy interesante para la CCIFC. Este año cumplimos 109 años y contamos con más de 330 afiliados. Es una etapa de consolidación en medio de un entorno económico retador, y para seguir creciendo -y, sobre todo, para que la Cámara sea cada vez más relevante- vamos a trabajar en varios ejes estratégicos, con un enfoque claro en la propuesta de valor para nuestros afiliados, tanto por tamaño de empresa como por sector”, afirmó Stephan Lochbühler, presidente de la Junta Directiva de la CCIFC.
La nueva administración quiere enfocarse en desarrollar iniciativas y comités que respondan de manera más precisa a las necesidades empresariales. La intención es convertir a la Cámara en un articulador más ágil entre compañías, sectores y oportunidades binacionales. En otras palabras, pasar de ser únicamente un espacio de representación a convertirse en un actor que facilite decisiones, conexiones y crecimiento en tiempo real.





