En un contundente operativo contra las estructuras del crimen organizado que azotan el comercio en la capital, la Fiscalía General de la Nación y el Gaula de la Policía Nacional lograron la captura y presentación ante la justicia de tres presuntos integrantes de la temida banda delictiva ‘Los Satanás’. Los procesados son señalados de coordinar y ejecutar extorsiones, intimidaciones con armas de fuego y atentados sicariales en las localidades de Bosa y Kennedy, en el sur de la ciudad.

Los imputados fueron identificados como Emir Leider Orozco Duarte, Jonelio José Parra Martínez y Yuslenis Zulani Barrios, quienes habrían participado de manera directa en el cobro de exacciones ilegales y en la siembra de zozobra entre empresarios, transportadores y comerciantes del sector.

Te puede interesar: Cae el «Depredador del Humedal Juan Amarillo»: Capturan en la Costa Caribe a presunto violador serial de Bogotá tras un año de investigación

Ataques armados y exigencias millonarias: Las pruebas de la Fiscalía

El expediente presentado por la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales de la Fiscalía documentó minuciosamente el patrón de violencia empleado por los acusados para forzar el pago de sumas millonarias:

  • Atentado en Bosa (25 de septiembre): Según las pesquisas, Orozco Duarte y Parra Martínez irrumpieron en un parqueadero del sector y abrieron fuego contra la caseta de control invocando el nombre de ‘Los Satanás’. Posteriormente, el administrador del establecimiento comenzó a recibir llamadas amenazantes en las que le exigían 100 millones de pesos para no atentar contra la vida de sus empleados y núcleo familiar.
  • Ataque a bodega en Kennedy (4 de octubre): El propietario de un centro de reciclaje fue contactado telefónicamente con una exigencia de 40 millones de pesos. Apenes 15 minutos después de finalizar la llamada, la fachada del negocio fue atacada con disparos de arma de fuego para presionar la entrega del dinero.

«Aproximadamente a las 6:14 p. m., usted, Emir, junto con Jonelio José Parra Martínez, realizó 14 disparos en contra de las personas que se encontraban en la caseta del parqueadero. Esas acciones van orientadas a generar intimidación para obtener dinero y darle credibilidad a las amenazas», detalló el fiscal del caso durante la audiencia de imputación.

Captura en flagrancia e incautación de material bélico

El operativo de captura se desencadenó cuando investigadores del Gaula interceptaron información judicial que advertía sobre una reunión de la celula criminal para planear un atentado contra un comerciante que se negaba a ceder a las extorsiones.

La intervención policial en el sitio permitió la detención en flagrancia de los tres sospechosos, a quienes se les incautaron dos armas de fuego de corto alcance y panfletos extorsivos alusivos a ‘Los Satanás’, utilizados habitualmente para atemorizar a las víctimas.

Un juez de control de garantías avaló el procedimiento de captura, mientras que la Fiscalía les imputó formalmente los delitos de:

  1. Concierto para delinquir.
  2. Extorsión agravada en grado de tentativa.
  3. Fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego.

Pese a la contundencia de las pruebas biológicas, materiales y testimoniales presentadas por el ente acusador, los procesados no aceptaron los cargos, por lo que la medida de aseguramiento se definirá en las próximas diligencias judiciales.

También puedes leer: Detienen a cuatro policías por el homicidio y tortura del líder comunitario Donovan Balanta en Soacha

El temido ‘modus operandi’ de ‘Los Satanás’: Ocho años de criminalidad en Bogotá

Las investigaciones de los organismos de inteligencia señalan que la banda ‘Los Satanás’ comenzó sus operaciones hace aproximadamente ocho años en el suroccidente de Bogotá y el municipio vecino de Soacha. En sus inicios, el grupo centró su accionar en la disputa violenta del territorio contra otras bandas locales mediante homicidios selectivos, actos de tortura y desmembramientos.

Posteriormente, la organización diversificó su portafolio criminal hacia la extorsión sistemática. Su estrategia se caracteriza por el envío de panfletos redactados en hojas blancas con tinta roja dirigidos a comerciantes, bicitaxistas y propietarios de bares, así como por la difusión de videos amenazantes en redes sociales con exigencias económicas que oscilan entre los 10 y los 60 millones de pesos.