El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, comenzó este lunes 25 de mayo de 2026 un ciclo de tratamiento médico preventivo mediante radioterapia superficial. La medida se adoptó un mes después de haber sido sometido a una intervención quirúrgica para retirarle una lesión cutánea en el cuero cabelludo.
El procedimiento se llevó a cabo en las instalaciones del prestigioso Hospital Sírio-Libanés, ubicado en la ciudad de São Paulo, donde el cuerpo médico emitió un parte de tranquilidad respecto a la continuidad de sus funciones gubernamentales:
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«Después de que fuese retirada una lesión basocelular el pasado 24 de abril, se optó por un tratamiento complementario con radioterapia superficial preventiva. El presidente seguirá sus actividades diarias sin restricciones, con acompañamiento médico«, detalló el comunicado oficial emitido por el centro asistencial.
Un diagnóstico común por exposición al sol
La dermatóloga a cargo del procedimiento, Cristina Abdalla, aclaró que la anomalía extirpada correspondía exactamente a un carcinoma basocelular. La especialista calificó este tipo de tumoración cutánea como algo «común» y frecuente en adultos de la tercera edad, asociando de forma directa su aparición con los efectos acumulativos de la exposición prolongada a la radiación solar a lo largo de los años.
En sus recientes compromisos de agenda pública, el mandatario de 80 años ha recurrido al uso constante de sombreros para proteger la zona afectada del cuero cabelludo durante la fase de cicatrización. Este accesorio ya había sido parte de su vestimenta a finales de 2024, época en la que debió guardar reposo tras sufrir un grave accidente doméstico que le provocó un trauma craneal de urgencia.
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La salud presidencial en el debate político
Este nuevo episodio médico vuelve a situar el estado físico de Lula da Silva bajo el foco de la opinión pública brasileña. El líder de la izquierda se encuentra en plena fase preparatoria para buscar un histórico cuarto mandato presidencial en las elecciones generales programadas para el próximo mes de octubre.
Frente a los cuestionamientos de los sectores de oposición sobre si su avanzada edad constituye un impedimento para gobernar el país suramericano, la estrategia de comunicación de la Presidencia se ha centrado en redes sociales, donde el equipo del mandatario difunde periódicamente videos y fotografías donde se le observa realizando exigentes rutinas de ejercicio físico y acondicionamiento cardiovascular para disipar cualquier duda sobre su vitalidad.





