A un mes del inicio de la ofensiva aérea conjunta con Estados Unidos, el consenso interno en Israel sobre la guerra contra Irán comienza a mostrar los primeros signos de erosión. Según el más reciente informe del Instituto de la Democracia de Israel (IDI) publicado este lunes 30 de marzo de 2026, aunque la mayoría de la población judía sigue respaldando las acciones militares, el apoyo incondicional ha descendido en comparación con los niveles registrados al inicio del conflicto.

El estudio, basado en una exhaustiva consulta realizada entre el 22 y el 26 de marzo, revela un complejo panorama social en un momento donde el costo humano en territorio iraní ya supera el millar de víctimas mortales.

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Descenso en el respaldo a la ofensiva militar

El apoyo a la campaña bélica entre la población judía israelí se sitúa actualmente en un 78 %, una cifra que, aunque elevada, marca una tendencia a la baja frente al 93 % de respaldo que se reportó durante la primera semana de las hostilidades.

Por el contrario, la percepción dentro de la comunidad de árabes israelíes (ciudadanos palestinos residentes en centros urbanos como Haifa o Nazaret) refleja una realidad opuesta. Solo el 19 % de este sector apoya la intervención, una caída respecto al 26 % registrado a principios de marzo.

Evolución de la oposición al conflicto

La encuesta destaca un incremento significativo en las voces que se oponen frontalmente a la guerra:

  • Población judía: La oposición pasó del 4 % inicial a un 11,5 % en la última medición.
  • Población árabe israelí: El rechazo escaló de un 60 % a un 71 %, consolidándose como el bloque más crítico ante la escalada militar.

El factor Netanyahu: ¿Estrategia de seguridad o interés político?

Uno de los puntos más polémicos del informe del IDI aborda las motivaciones detrás de la decisión del primer ministro, Benjamín Netanyahu, de ordenar bombardeos preventivos junto a EE. UU. el pasado 28 de febrero, una acción ejecutada sin que Israel hubiera recibido un ataque previo directo.

La sociedad israelí se encuentra profundamente dividida respecto a las intenciones del mandatario:

  1. Seguridad Estratégica: El 62 % de los encuestados judíos sostiene que Netanyahu actuó bajo criterios estrictos de seguridad nacional y defensa estratégica.
  2. Motivaciones Políticas: En la otra acera, el 55 % de los árabes israelíes y el 54,5 % de los judíos de tendencia política de izquierda consideran que el primer ministro se guio por «intereses personales y políticos», sugiriendo que el conflicto podría servir como una herramienta de supervivencia interna para su gobierno.

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Contexto de una guerra sin precedentes

La ofensiva, que cumple hoy un mes, ha transformado el mapa geopolítico de Medio Oriente. La participación directa de Estados Unidos en los bombardeos contra objetivos iraníes ha sido el eje central de la narrativa de defensa israelí, aunque la falta de un «casus belli» tradicional —como un ataque previo de Teherán— sigue siendo el principal punto de fricción en la opinión pública internacional y en los sectores liberales del país.

Con más de mil muertos en Irán y una creciente presión en ciudades mixtas de Israel, los resultados del IDI sugieren que, a medida que la guerra se prolongue, la cohesión social israelí enfrentará desafíos cada vez más agudos.