El Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella publicó un borrador de decreto con el que busca establecer nuevas reglas para el ejercicio del derecho a la protesta en Colombia. La propuesta, elaborada por el Ministerio del Interior, define las condiciones bajo las cuales podrá intervenir la Fuerza Pública, incorpora nuevos actores a las mesas de diálogo y busca equilibrar el derecho a la manifestación con otros derechos constitucionales.

El documento fue divulgado días después de que el mandatario anunciara medidas para modificar el manejo de las protestas en las universidades públicas, incluyendo la posibilidad de ingresar a los campus para identificar a quienes promuevan hechos violentos.

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El decreto mantiene la presunción de protestas pacíficas, pero autoriza el uso de la fuerza en casos específicos

El proyecto establece que se conserva el principio según el cual las manifestaciones públicas se presumen pacíficas y ratifica la prohibición de estigmatizar a quienes ejercen el derecho a la protesta.

No obstante, el texto aclara que el uso de la fuerza podrá aplicarse cuando las circunstancias lo justifiquen, incluso mientras se desarrollan procesos de diálogo o concertación con los organizadores de las movilizaciones.

Asimismo, el borrador dispone que la Policía Nacional deberá mantener un dispositivo permanente de acompañamiento durante las protestas, ubicado a una distancia mínima de cuatro metros de los manifestantes.

“La Policía Nacional dispondrá de un dispositivo de acompañamiento a la manifestación pública, el cual deberá estar ubicado a una distancia mínima de cuatro metros. Este dispositivo tendrá como finalidad garantizar el ejercicio pacífico del derecho a la protesta y proteger tanto a los participantes como a las personas que no forman parte de la manifestación”, señala el documento.

Estos serían los casos en los que la Fuerza Pública podría intervenir

El proyecto de decreto precisa las circunstancias que permitirían una intervención de la Fuerza Pública desde el inicio de una manifestación.

Entre ellas se encuentran el porte o utilización de armas, la retención ilegal de personas, los daños contra infraestructura pública o privada y los ataques contra terceros ajenos a la protesta, incluidos servidores públicos, integrantes de la Policía, personal médico y periodistas.

De acuerdo con el Gobierno, estas disposiciones buscan proteger tanto el derecho a la protesta como otros derechos fundamentales.

El Gobierno busca equilibrar la protesta con otros derechos constitucionales

El borrador plantea que el ejercicio del derecho a la protesta debe armonizarse con otros bienes jurídicos protegidos por la Constitución, como la vida, la salud, la movilidad, el trabajo, la educación, la seguridad y la prestación de servicios públicos esenciales.

En ese sentido, el documento señala que ningún derecho puede ejercerse de manera que desconozca o limite el ejercicio de los demás.

Otro de los cambios propuestos consiste en ampliar la participación en las mesas de conversación que se instalan durante las protestas.

Además de las autoridades y los representantes de los manifestantes, el Gobierno plantea incorporar a gremios económicos y delegados de las Juntas de Acción Comunal, con el propósito de evaluar el impacto de las movilizaciones sobre las actividades económicas y las comunidades afectadas.

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La propuesta surge tras el anuncio de nuevas medidas para las universidades públicas

El borrador se conoce luego de que el presidente Abelardo De La Espriella anunciara, durante una alocución, que su administración preparaba nuevas medidas para intervenir en las protestas universitarias, incluyendo el ingreso de las autoridades a los campus con el fin de identificar a quienes promuevan actos de violencia.

Aunque el mandatario sostuvo que estas acciones no vulneran la autonomía universitaria, el anuncio generó cuestionamientos desde distintos sectores políticos, académicos y sociales, que pidieron al Gobierno privilegiar el diálogo y la concertación antes que el uso de la fuerza en el manejo de las manifestaciones.