En un paso decisivo para la normalización de las relaciones bilaterales entre Colombia y Estados Unidos, la canciller Rosa Villavicencio y el secretario de Estado, Marco Rubio, sostuvieron este viernes una conversación estratégica para coordinar la visita oficial del presidente Gustavo Petro a la Casa Blanca, programada para el próximo 3 de febrero.
La llamada, calificada por ambas administraciones como «muy positiva», buscó sentar las bases logísticas y temáticas de lo que será el primer encuentro cara a cara entre Petro y el mandatario estadounidense, Donald Trump, en Washington.
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Garantías de Estado y el fin de las restricciones migratorias
Uno de los puntos más relevantes confirmados por el Ministerio de Relaciones Exteriores es que el mandatario colombiano contará con todas las garantías propias de una visita de jefe de Estado.
Este anuncio es de particular importancia política dado el complejo historial reciente:
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Estatus de Visa: El presidente Petro fue despojado de su visado estadounidense en el pasado.
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Lista Clinton: La inclusión previa del mandatario en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) había generado incertidumbre sobre el protocolo diplomático.
No obstante, fuentes del Ejecutivo colombiano confirmaron que uno de los objetivos prioritarios de esta misión diplomática es asegurar que el nombre del presidente quede formalmente fuera de la lista de personas sancionadas por presuntos vínculos con actividades ilícitas antes de su arribo a la capital estadounidense.
Agenda bilateral: Seguridad, Narcotráfico y Comercio
Según el portavoz adjunto del Departamento de Estado, Tommy Pigott, la conversación entre Villavicencio y Rubio se centró en una hoja de ruta que prioriza los intereses de seguridad nacional de ambos países.
Los ejes temáticos de la cumbre:
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Seguridad Fronteriza: Lucha frontal contra el crimen organizado transnacional con énfasis en el control de fronteras.
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Estrategia Antinarcóticos: Refuerzo de los esfuerzos conjuntos contra el tráfico de drogas.
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Lazos Comerciales: Identificación de nuevas oportunidades económicas y fortalecimiento del intercambio bilateral.
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Estabilidad Regional: Diálogo sobre la situación política en América Latina y áreas de influencia compartida.
De la confrontación al diálogo: La cronología del encuentro
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La cumbre en la Casa Blanca es el resultado de un giro diplomático inesperado. El origen se remonta al diálogo telefónico del 7 de enero, ocurrido apenas horas después de que el presidente Petro moderara un discurso inicialmente combativo contra el líder republicano tras una serie de advertencias de Washington hacia Bogotá.
Aquel contacto telefónico permitió desescalar la tensión retórica y delegó en Rosa Villavicencio y Marco Rubio la responsabilidad de construir una agenda de trabajo técnica y pragmática.
La Casa de Nariño apuesta a que este encuentro no solo limpie el historial administrativo del mandatario ante las agencias estadounidenses, sino que también reafirme a Colombia como un socio estratégico en la región, pese a las marcadas diferencias ideológicas entre ambos gobiernos.





