En un hecho sin precedentes en la historia constitucional de Colombia, que ha desatado de inmediato un terremoto político y profundas dudas jurídicas, la representante Gloria Arizabaleta, en su condición de funcionaria instructora de la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara, dictó este miércoles 10 de junio de 2026 una medida cautelar extraordinaria que suspende de manera provisional de su cargo al presidente de la República, Gustavo Petro Urrego.

La polémica orden busca apartar al jefe de Estado de sus funciones públicas hasta el próximo 21 de junio, fecha en la que el país acudirá a las urnas para definir la segunda vuelta presidencial, con el argumento de frenar su presunta y reiterada participación en política a través de canales institucionales y digitales.

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El sustento del auto: Faltas gravísimas bajo el código disciplinario

El documento judicial, conocido en exclusiva por este medio, establece que la drástica determinación se toma en concordancia con las facultades de instrucción de la Comisión y amparada en el régimen de los servidores públicos:

La suspensión provisional es una medida cautelar que el funcionario instructor puede adoptar durante la investigación por faltas graves o gravísimas. La conducta investigada se enmarca en la prohibición de intervención en política del artículo 60, numerales 1 y 2, de la Ley 1952 de 2019, tipificada como falta gravísima”.

El auto añade que, si bien la naturaleza definitiva de la conducta será materia de la etapa instructiva, «por la jerarquía del disciplinable y la trascendencia de la presunta falta, es decir, por el desconocimiento del deber de neutralidad (…) a pocos días de la segunda vuelta presidencial, la conducta no puede catalogarse como leve».

Esta sorpresiva medida es la cúspide de una semana de alta presión, pues horas antes la propia Arizabaleta había formalizado dos investigaciones disciplinarias contra el mandatario por 15 trinos emitidos desde su cuenta personal de X, sumado a la ponencia de pliego de cargos en su contra que busca llamarlo a indagatoria penal por la presunta superación de topes financieros en la campaña «Petro Presidente 2022″.

La firma del documento ha encendido las alarmas de los juristas, constitucionalistas y de los propios miembros del Congreso, debido a que la Comisión de Acusación carece históricamente de facultades unilaterales para suspender a un mandatario en ejercicio.

Expertos en derecho público señalan que esta orden infringe los pesos y contrapesos de la Carta Política, los cuales determinan la ruta institucional para procesar a un aforado.

Fuentes internas de la misma célula legislativa revelaron que este tipo de medidas cautelares ya habían sido puestas sobre la mesa en debates previos y rotundamente desechadas debido a las evidentes fallas de viabilidad legal y procedimental. Se anticipa que el equipo de defensa del mandatario interpondrá de inmediato recursos de reposición y acciones de tutela invocando la ruptura del debido proceso y la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH).

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El efecto bumerán: ¿Libertad absoluta para hacer campaña?

Más allá del debate en los estrados, la estrategia política podría provocar un inesperado «efecto bumerán». Paradójicamente, la decisión proviene de una parlamentaria que pertenece a la coalición de gobierno.

Estrategas políticos y fuentes cercanas al Pacto Histórico advierten que, si la suspensión llega a materializarse de facto, Petro quedaría liberado temporalmente de las estrictas prohibiciones y ataduras legales que le impone el ejercicio de la jefatura de Estado. Al no estar ejerciendo como presidente en funciones, el líder político podría saltar directamente a la plaza pública a liderar, con total libertad y de forma abierta, la campaña del candidato de su proyecto político, el senador Iván Cepeda.

La Casa de Nariño aún no ha emitido un pronunciamiento oficial, mientras se espera una declaración conjunta del gabinete de ministros para definir quién asumiría el control administrativo del país en medio de la peor crisis institucional de los últimos años.