La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), de España, ha emitido este viernes (23-01-2026) un avance técnico crucial sobre el siniestro ocurrido el pasado domingo en las inmediaciones de la estación de Adamuz. Según el organismo, existen evidencias sólidas de que el carril de la vía presentaba una fractura previa al paso del convoy de alta velocidad de la operadora Iryo, lo que habría desencadenado el descarrilamiento que ha cobrado la vida de 45 personas.

También puedes leer: Tragedia aérea en Indonesia: Rescatistas recuperan los 10 cuerpos del avión siniestrado en Célebes

La clave técnica: Muescas en las ruedas y el «efecto escalón»

El informe preliminar de la CIAF destaca que las muescas halladas en las ruedas del tren siniestrado, sumadas a la deformación observada en la infraestructura, son plenamente «compatibles» con una rotura del carril antes del impacto. La hipótesis cobra fuerza tras revelarse que otros trenes de alta velocidad que transitaron por el mismo punto minutos antes del accidente también presentaban marcas similares en sus llantas.

La mecánica del fallo, según explica la comisión, se habría producido de la siguiente manera:

  • Pérdida de continuidad: El carril presentaba una fractura, posiblemente localizada en una zona de soldadura.

  • Descenso por carga: Al no haber continuidad física, la sección anterior a la rotura cedía levemente bajo el peso de las ruedas.

  • Impacto dinámico: Esta diferencia de altura generaba un «escalón» momentáneo que golpeaba violentamente la llanta de cada rueda del convoy, provocando las muescas detectadas por los peritos.

Hallazgos en el lugar del siniestro: Carril volcado

Los investigadores desplegados sobre el terreno observaron que, tras el punto de rotura, el carril terminó volcado hacia el exterior. Las marcas indican que la pieza de acero fue pisada lateralmente por las ruedas una vez que perdió su verticalidad, lo que habría desestabilizado definitivamente al tren Iryo, que en ese momento transportaba a cientos de pasajeros.

A pesar de la contundencia de estos hallazgos, la CIAF subraya que se trata de una «hipótesis de trabajo». Los expertos deberán corroborar estos datos mediante cálculos metalúrgicos y análisis de tensión detallados en las próximas semanas.

Se descarta el error humano: Velocidad y protocolos correctos

En un intento por despejar dudas sobre la gestión del personal ferroviario, las autoridades han confirmado que se ha descartado cualquier error humano por parte de los maquinistas. En el momento del accidente, los trenes implicados —que sumaban un total de 480 pasajeros— circulaban a una velocidad superior a los 200 km/h, cifra que se encuentra dentro de los márgenes permitidos para ese tramo específico de alta velocidad.

Te puede interesar: Crisis en Irán: Gobierno reconoce más de 3.100 muertes en el primer balance oficial de las protestas

El balance de una tragedia nacional

La tragedia, que ha conmocionado a la sociedad española y ha puesto bajo la lupa la fiabilidad de uno de los sistemas ferroviarios más avanzados del mundo, cerró su balance definitivo de víctimas en:

  • Fallecidos: 45 personas.

  • Pasajeros totales: 480 afectados.

  • Punto del incidente: Estación de Adamuz (Córdoba).

La investigación se centrará ahora en determinar por qué se produjo la rotura de la soldadura. Las líneas de inspección evaluarán si hubo fatiga de materiales, falta de mantenimiento preventivo o factores térmicos que pudieron comprometer la integridad de la vía.