En un discurso cargado de urgencia y severidad, el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, inauguró este lunes 23 de febrero de 2026 la 61ª sesión anual del Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Ante la comunidad internacional, el alto funcionario advirtió que el mundo atraviesa una crisis sin precedentes donde la justicia global está siendo desplazada por la fuerza bruta y la impunidad de los poderosos.
«El Estado de derecho está siendo aplastado por la ley del más fuerte«, sentenció Guterres, quien subrayó que este retroceso no es accidental, sino una ofensiva liderada, en muchos casos, por quienes ostentan el mayor poder político y militar.
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Conflictos globales: El fracaso del derecho internacional
Guterres manifestó su profunda indignación ante la normalización de la violencia en puntos críticos del planeta. Aunque evitó señalar culpables individuales en su introducción, sus referencias fueron directas y contundentes:
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Ucrania: Al cumplirse cuatro años de la invasión rusa, la ONU cifra en más de 15.000 los civiles asesinados. Guterres calificó el conflicto como una herida abierta en el corazón de Europa.
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Territorios Palestinos: Exigió el fin inmediato del derramamiento de sangre, lamentando que el derecho internacional sea visto por algunos actores como una «mera molestia» y no como una obligación vinculante.
«Vivimos en un mundo en el que el sufrimiento masivo se justifica con excusas y los seres humanos se utilizan como fichas de negociación«, lamentó el secretario general.
Los riesgos de la Inteligencia Artificial y la desinformación
Uno de los puntos más innovadores de su intervención fue la alerta sobre el uso dual de la tecnología. Guterres denunció que la Inteligencia Artificial (IA) está siendo instrumentalizada para:
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Suprimir libertades fundamentales: Vigilancia masiva y control social.
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Profundizar la desigualdad: Algoritmos que discriminan a comunidades marginadas.
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Envenenar el debate público: La propagación sistemática de odio y desinformación en espacios digitales, que se traduce en violencia física en el mundo real.
Un llamado a la reforma: «El mundo no es el de 1945»
A pocos meses de concluir su mandato de una década al frente de la organización, Guterres lanzó un dardo directo a la estructura de las Naciones Unidas. Insistió en que el Consejo de Seguridad requiere una reforma urgente para reflejar la realidad geopolítica actual.
«Necesitamos un Consejo de Seguridad que refleje el mundo de hoy, no el de 1945″, afirmó. Según su análisis, el uso politizado del veto ha generado un vacío de poder que «multiplica el sufrimiento y garantiza la impunidad» de quienes pisotean los derechos humanos.
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Un Consejo bajo presión política
La 61ª sesión se desarrolla en un clima de tensión diplomática, recordando que el año pasado potencias y naciones clave como Estados Unidos, Israel y Nicaragua se retiraron de este foro. Para Guterres, estas ausencias y los ataques deliberados a la institución son parte de una estrategia para relegar los derechos humanos a un segundo plano, no solo en contextos de guerra, sino también bajo regímenes autoritarios en tiempos de paz.
Acción urgente contra el caos climático
Finalmente, el secretario general vinculó la crisis de derechos con la emergencia ambiental. El «caos climático», según sus palabras, es un multiplicador de amenazas que expone a los más vulnerables a nuevas formas de discriminación y despojo, instando a los Estados miembros a revertir esta tendencia antes de que el daño sea irreversible.





