En una declaración que ha sacudido el tablero diplomático del Caribe, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reveló este viernes que su administración contempla planes para una «operación pacífica» en Cuba. Según el mandatario, el régimen comunista atraviesa una crisis de sostenibilidad sin precedentes, lo que habría forzado un acercamiento directo con la Casa Blanca.
«El gobierno cubano está hablando con nosotros y tiene problemas muy serios, como ustedes saben«, afirmó Trump a los medios de comunicación antes de partir hacia Texas. Con su característico estilo directo, el mandatario añadió: «No tienen dinero, no tienen nada en este momento; están hablando con nosotros y quizá veamos una toma de control amistosa de Cuba».
También puedes leer: Máxima tensión en Asia Central: Afganistán y Pakistán entran en «guerra abierta» tras bombardeos recíprocos
Crisis energética y flexibilización humanitaria
Las palabras de Trump se producen en un contexto de asfixia económica para la isla. Desde enero de 2026, Estados Unidos mantiene un estricto control energético sobre Cuba, bajo el argumento de que la administración de La Habana representa una «amenaza excepcional» para la seguridad nacional estadounidense, dada su proximidad geográfica (apenas 150 kilómetros de la Florida).
Sin embargo, en un giro reciente, Washington anunció una flexibilización en las restricciones a las exportaciones de petróleo hacia la isla. Esta medida, descrita por el Departamento de Estado como una acción por «razones humanitarias», busca mitigar el impacto del desabastecimiento en la población civil mientras se mantiene la presión política sobre la cúpula gobernante.
Marco Rubio: «Cuba necesita un cambio radical»
El ala diplomática del gobierno Trump también ha reforzado el mensaje de transición. El secretario de Estado, Marco Rubio, fue contundente el pasado miércoles al señalar que la única salida viable para la crisis es un «cambio radical» en la estructura de poder de la isla.
Puntos clave de la presión de Washington sobre Cuba:
-
Bloqueo energético: Control riguroso del flujo de combustibles desde principios de año.
-
Apertura humanitaria: Permisos temporales para envíos de crudo ante el riesgo de colapso total.
-
Negociación directa: Confirmación de diálogos entre representantes del régimen y la administración Trump.
¿Qué implica una «toma de control amistosa»?
Aunque el presidente Trump no profundizó en los detalles técnicos o legales de esta posible «operación pacífica», analistas internacionales sugieren que podría tratarse de un plan de asistencia económica masiva a cambio de reformas democráticas profundas y la apertura de mercados.
Te puede interesar: Tensión en Ginebra: Irán presenta propuesta nuclear a EE. UU. bajo la sombra de una escalada militar
La situación económica en Cuba es crítica: la falta de divisas, el colapso del sistema eléctrico nacional y la escasez de alimentos han llevado al país a un punto de quiebre. El reconocimiento de Trump de que el gobierno cubano está «hablando con nosotros» sugiere que la diplomacia de presión está forzando a La Habana a considerar concesiones que antes eran impensables.
Geopolítica de la seguridad nacional
La administración republicana ha reiterado que la estabilidad de Cuba es una prioridad de defensa. La presencia de influencias de potencias extranjeras en la isla ha sido citada frecuentemente por el Consejo de Seguridad Nacional como una razón para acelerar una transición que alinee a Cuba con los intereses del hemisferio occidental.





