En un anuncio que podría marcar un punto de inflexión estratégico en el conflicto del este de Europa, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes 14 de septiembre de 2026 que los Gobiernos de Rusia y Ucrania han aceptado una tregua mutua para abstenerse de atacar sus instalaciones y refinerías de energía.

La declaración del mandatario norteamericano se produjo a través de su plataforma oficial, Truth Social, en un momento en que los mercados internacionales se enfrentan a una vertiginosa volatilidad en el costo de los combustibles refinados.

También puedes leer: Alerta global en la ONU: Volker Türk exige una «acción urgente» para regular la Inteligencia Artificial ante riesgos sin precedentes

«Ucrania ha acordado no atacar objetivos energéticos rusos. ¡Rusia ha acordado hacer lo mismo!», redactó el jefe de la Casa Blanca, sin precisar la fecha de entrada en vigor o los mecanismos de verificación internacional que supervisarían el pacto.

La crisis del diésel y la desvinculación del frente iraní

En su pronunciamiento público, el presidente estadounidense vinculó de manera directa la tregua energética con la necesidad imperiosa de estabilizar los precios de los carburantes a nivel global, desestimando que el incremento en las tarifas responda a los recientes choques geopolíticos en el Medio Oriente.

«El aumento del precio mundial del diésel se debe principalmente a la guerra entre Rusia y Ucrania, no a Irán», enfatizó el presidente Trump.

Con estas declaraciones, la administración estadounidense buscó desvincular el alza en los combustibles del conflicto sostenido con la República Islámica de Irán, el cual ha provocado perturbaciones y severas restricciones de navegación en el estrecho de Ormuz, paso estratégico por el que transita una porción sustancial del petróleo mundial.

Los continuos e intensos bombardeos de las fuerzas ucranianas mediante drones contra refinerías e instalaciones petroleras en territorio ruso habían generado en los últimos meses un agudo déficit de producción en Moscú. Esta coyuntura forzó al Kremlin a racionar la venta de diésel y gasolina en sus estaciones de servicio internas y a decretar la suspensión de exportaciones de derivados del petróleo.

Intensa ofensiva diplomática desde Washington

El anuncio de la congelación de los ataques a la infraestructura crítica surge tras una seguidilla de gestiones diplomáticas de alto nivel impulsadas por el Gobierno de Estados Unidos.

Te puede interesar: Escalada diplomática: Israel ordena el cierre del consulado británico en Jerusalén e impone sanciones a Londres

El pasado domingo, Trump reveló haber sostenido una conversación telefónica con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, a quien solicitó expresamente detener las incursiones contra los complejos industriales rusos ante la escalada en la escasez de diésel. De igual forma, el martes previo, el líder estadounidense dialogó directamente con el presidente de la Federación de Rusia, Vladímir Putin, exhortándolo a poner fin a las hostilidades iniciadas hace más de cuatro años tras la invasión a gran escala de febrero de 2022.

La mediación telefónica de la Casa Blanca fue el resultado de una misión relámpago realizada por sus enviados especiales, Steve Witkoff y Jared Kushner, quienes visitaron de manera consecutiva Moscú y Kiev para destrabar la mesa de diálogo de paz tras una parálisis en las negociaciones de casi seis meses. La comunidad internacional permanece atenta a las confirmaciones oficiales emitidas desde las cancillerías de Kiev y Moscú.