Argentina atraviesa este jueves 19 de febrero de 2026 una jornada de parálisis casi total. La Confederación General del Trabajo (CGT), la central obrera más importante del país, lidera una huelga general de 24 horas en rechazo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei. La medida de fuerza coincide con el inicio del debate del proyecto en la Cámara de Diputados, previsto para las 14:00 hora local.

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Un país sin transporte ni actividad comercial

Desde la medianoche, el impacto de la huelga se hizo sentir en los principales centros urbanos. El cese de actividades es contundente en sectores estratégicos:

  • Transporte: No funcionan trenes, aviones, subterráneos (metro) ni la gran mayoría de las líneas de colectivos (autobuses).

  • Aviación: La Cámara de Líneas Aéreas (JURCA) reportó la cancelación de más de 400 vuelos, afectando a unos 64.000 pasajeros.

  • Puertos: Terminales clave como la de Rosario, polo agroexportador mundial, permanecen inactivas.

  • Servicios: La salud pública y sectores fabriles registran interrupciones parciales y cierres de turnos.

«El acatamiento es importantísimo», afirmó Jorge Sola, secretario general de la CGT, destacando que el sector industrial comenzó el cese de tareas desde la noche previa.

El eje del conflicto: La reforma laboral en el Congreso

La protesta tiene como epicentro el Congreso de la Nación, donde la Cámara Baja debatirá una reforma que propone cambios radicales en las condiciones de contratación, despidos y derechos sindicales. El proyecto ya cuenta con la aprobación del Senado desde el pasado 12 de febrero, sesión que estuvo marcada por violentos enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad.

La CGT y la Central de Trabajadores de Argentina (CTA) argumentan que la medida es necesaria ante un escenario económico crítico: la pérdida de 300.000 puestos de trabajo y el cierre de 21.000 empresas en los últimos dos años. Un caso emblemático es el de la fábrica de neumáticos Fate, que ayer anunció el cierre de su planta en Buenos Aires y el despido de 900 empleados.

Tensión en las calles y costo económico

El Gobierno de Milei ha respondido con un fuerte operativo de seguridad liderado por la Gendarmería para custodiar los accesos a la capital. Además, el Ejecutivo anunció una medida inédita en la administración pública argentina: el descuento del día de sueldo a los empleados estatales que se sumen a la protesta.

«Le queremos decir al Gobierno que el pueblo le dio el voto no para que le quite derechos«, sentenció Cristian Jerónimo, cotitular de la CGT.

Por su parte, el Instituto de Economía de la UADE estima que el costo económico de este paro nacional oscilaría entre los 400 y 600 millones de dólares, dependiendo del nivel de adhesión final en los sectores informales.

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Expectativa por una sesión maratónica

Se espera que el debate en Diputados se extienda durante la madrugada del viernes. Mientras tanto, organizaciones de izquierda y sindicatos mantienen la movilización hacia el centro porteño bajo la estricta vigilancia del protocolo «antipiquetes«.

Esta es la cuarta huelga general que enfrenta la gestión de Javier Milei, consolidándose como el periodo de mayor conflictividad sindical en la historia reciente del país austral, en medio de una economía que lucha contra la caída de la actividad industrial y la apertura de importaciones.