La gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, hizo un llamado urgente a organismos nacionales e internacionales de Derechos Humanos para atender la escalada de violencia que afecta a los asentamientos arhuacos en la zona alta de Aracataca, en la Sierra Nevada.
En un comunicado oficial, la mandataria explicó que la situación se ha agravado debido a enfrentamientos entre dos grupos armados organizados, los cuales han puesto en riesgo la vida de las comunidades indígenas y han generado serias afectaciones a sus derechos fundamentales.
“Nos informan de una grave violación de derechos humanos y de lesa humanidad, por la confrontación de estos grupos armados que han provocado afectaciones a la vida de comunidades indígenas, víctimas de los enfrentamientos en la región”, señaló Guerra.
La gobernadora solicitó la presencia inmediata de la Defensoría del Pueblo, la Comisión de Paz, la MAPP-OEA, la Misión de la ONU en Colombia, la Oficina de Derechos Humanos de la ONU y la Procuraduría General de la Nación, así como la intervención directa del presidente Gustavo Petro, para frenar los ataques y proteger a los habitantes del territorio.
Guerra insistió en la necesidad de acciones urgentes para garantizar la seguridad y la vida de los indígenas arhuacos, y afirmó que la coordinación entre autoridades locales, nacionales e internacionales es clave para prevenir nuevas víctimas y garantizar el respeto a los derechos humanos en la región.





