La conversación sobre IA en la industria ya no gira en torno a si es necesaria, sino a por qué no está entregando los resultados esperados. GlobalLogic, en colaboración con HFS Research, analizó a más de 100 altos ejecutivos industriales y encontró una tensión recurrente entre las prioridades actuales y las expectativas de transformación futura.
La oportunidad es evidente: automatizar procesos complejos, optimizar operaciones y responder con mayor agilidad a mercados volátiles. Sin embargo, el estudio revela que el 42 % de las empresas tiene dificultades reales para encontrar talento digital y en IA, mientras que la mitad ni siquiera cuenta con programas estructurados de mejora de habilidades.
Ese vacío genera un obstáculo silencioso. A medida que trabajadores experimentados se jubilan y disminuye el ingreso de nuevos perfiles técnicos, las organizaciones intentan compensar con tecnología lo que no han resuelto desde el talento. El resultado son iniciativas de IA que no escalan o que se quedan en pruebas de concepto.
La decisión estratégica que propone GlobalLogic pasa por integrar de forma inmediata las transiciones de talento, tecnología y sostenibilidad dentro del núcleo del negocio. No como proyectos paralelos, sino como parte de la operación diaria y de la narrativa interna hacia la fuerza laboral actual y futura.
Josh Matthews, desde HFS Research, ha insistido en que las compañías que no logren mostrar un rumbo claro hacia un futuro tecnológico y sostenible perderán competitividad no solo en el mercado, sino también en su capacidad de atraer talento.
El resultado para quienes sí alinean estos frentes es una hoja de ruta más clara. En un horizonte de dos años, la adopción de la IA y la optimización operativa pasarán a ser la principal prioridad estratégica, desplazando la lógica reactiva de reducción de costos.
GlobalLogic concluye que la IA no fracasa por falta de casos de uso, sino por ausencia de estructuras que permitan sostenerlos en el tiempo.





