En una histórica jornada que rompió la tradición al trasladar el epicentro político del país a la Arena USC de la Universidad Santiago de Cali, Abelardo de la Espriella tomó posesión como el 43.º presidente de la República de Colombia. La ceremonia, caracterizada por un estricto protocolo de Estado, una nutrida presencia internacional y una profunda carga simbólica, marcó el inicio de un mandato centrado en el restablecimiento de la autoridad, la austeridad y la reactivación económica.

Protocolo de Estado y juramento republicano

El acto institucional comenzó con la lectura del orden del día ante la plenaria del Congreso de la República, reunida en sesión solemne en la capital vallecaucana. De la Espriella hizo su ingreso oficial acompañado por su familia, a quienes reconoció como su pilar fundamental. Tras el cumplimiento de las normas de rigor, la investidura alcanzó su momento cúspide con la imposición de la banda presidencial, enmarcada por los 21 cañonazos de honor ejecutados por la Escuela Militar de Cadetes.

En el marco del protocolo, el jefe de Estado tomó juramento a su fórmula vicepresidencial, José Manuel Restrepo. Posteriormente, el señor Luis Yagüe —conocido popularmente como «El Señor de las Panelas»— tomó el juramento formal en un acto solemne que concluyó con un estrecho abrazo fraternal, simbolizando la unión entre la institucionalidad y los sectores productivos bajo el lema de campaña del nuevo gobierno.

Discurso legislativo: Liderazgo y unidad nacional

El presidente del Congreso de la República, Honorio Enríquez, saludó a las delegaciones internacionales y mandatarios asistentes —entre ellos el rey Felipe VI de España, presidentes de la región y representantes diplomáticos— para proclamar la llegada de «nuevos tiempos» enfocados en la seguridad integral y el fortalecimiento de la salud. Enríquez evocó el ejemplo histórico de España, resaltando cómo las posturas políticas deben replegarse ante los momentos de crisis para priorizar el bienestar superior de la nación.

Asimismo, durante la intervención del Legislativo se destacó el nombramiento de Miguel Uribe Turbay, hecho que desató una ovación en el recinto y sirvió para ratificar la intención de conformar un equipo de gobierno respaldado por la experiencia pública.

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Dimensión espiritual: Arte y oración ecuménica

La solemnidad de la ceremonia dio paso a un momento de recogimiento iniciado por la interpretación de la emblemática canción Hallelujah de Leonard Cohen, a cargo de la artista Mahia.

Seguidamente, el Rabino David Michan, acompañado por autoridades pastorales y del clero católico, lideró una oración unificada por el destino del país. Durante la invocación divina, los líderes religiosos encomendaron al mandatario la responsabilidad de gobernar bajo principios de humildad, vocación de servicio e integridad administrativa.

Hoja de ruta gubernamental: La «Patria Milagro»

Al dirigirse a la nación ante la cúpula de las Fuerzas Militares y los asistentes internacionales, Abelardo de la Espriella presentó su propuesta de gobierno denominada la «Patria Milagro», estructurada sobre varios ejes clave:

  • Institucionalidad y tecnología: Descartó categóricamente convocar una Asamblea Nacional Constituyente y anunció el uso de herramientas tecnológicas como la inteligencia artificial en entidades públicas para garantizar veeduría en tiempo real y evitar el derroche de recursos.
  • Seguridad y lucha contra el delito: Lanzó una firme advertencia a las estructuras al margen de la ley y ratificó la intensificación del combate contra el narcotráfico, apoyado en la cooperación de agencias internacionales.
  • Equidad de género y economía: Subrayó la relevancia de la mujer en el desarrollo nacional e impulsó su inclusión activa en la economía para revertir el declive financiero de los últimos cuatro años.
  • Austeridad e incentivo empresarial: Anunció la firma del Decreto de Austeridad para congelar el gasto público, e invitó al empresariado a invertir en el país. Además, propuso una reforma tributaria enfocada en la generación de empleo que contempla la eliminación del impuesto al patrimonio y créditos de la banca pública para formalizar a los pequeños comerciantes.
  • Sector energético y campo: Proyectó la recuperación financiera de Ecopetrol y el desarrollo de la exploración de hidrocarburos —incluyendo el fracking responsable—. Paralelamente, presentó programas de asistencia directa para el campesinado e inversión en infraestructura vial.
  • Salud, educación y justicia: Anunció auditorías al sistema sanitario, un modelo educativo enfocado en ciencias, programación y robótica libre de adoctrinamiento, protección especial a comunidades étnicas y adultos mayores, e impulsó la cadena perpetua para agresores de niños y mujeres.
  • Relaciones exteriores: Planteó la creación del «Escudo de las Américas» para fortalecer la cooperación en seguridad con países aliados, junto a la reducción de aranceles para dinamizar las exportaciones.

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Cierre del acto protocolario

Para finalizar su alocución, el mandatario expresó un agradecimiento a su esposa, a sus hijos, a su equipo de trabajo y a los voluntarios, encomendando el futuro del país a la guía de Dios y concluyendo con la proclama: «¡Dios, Patria y Cristo Rey!».

Concluida la intervención, el presidente De la Espriella se dirigió a la mesa directiva para firmar el acta oficial de posesió8n junto al viceministro, con la refrendación del Senado de la República y la Cámara de Representantes, formalizando así el inicio del nuevo periodo presidencial.