En una jornada cargada de emotividad y tensión futbolística, Millonarios FC no logró pasar del empate ante un ordenado Fortaleza CEIF. El conjunto «Embajador«, que empezó dominando y remontando el marcador, terminó atrapado en la desesperación y el juego cortado de la visita, cediendo dos puntos críticos en sus aspiraciones de consolidarse en la parte alta de la tabla.

Un homenaje celestial: El adiós a Santiago Castrillón

Antes del pitazo inicial, el ambiente en el Estadio Nemesio Camacho ‘El Campín’ se transformó en un escenario de respeto y nostalgia. El club y la hinchada rindieron un sentido homenaje a Santiago Castrillón, una de las promesas más brillantes de la cantera albiazul. Entre flores, lágrimas y un minuto de silencio que estremeció las tribunas, el cántico al cielo marcó el inicio de una tarde donde el fútbol pasó momentáneamente a segundo plano.

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Primera parte: Del golpe de Herrera a la remontada azul

Millonarios saltó al campo con una presión alta liderada por su capitán, Mackalister Silva. Sin embargo, la efectividad estuvo del lado visitante. Al minuto 12, Sebastián Herrera silenció el estadio con un cabezazo certero tras un centro preciso de Marulanda, aprovechando una pasividad inusual en la zaga defensiva de los dirigidos por Fabián Bustos.

La reacción local no se hizo esperar. La sorpresa de la tarde, Sebastián del Castillo oficiando como lateral derecho, se convirtió en una pieza clave para la profundidad del equipo. El empate llegó al minuto 28: tras un centro de Valencia y un error del portero Barragán, el goleador Leonardo Castro solo tuvo que empujar el balón para desatar la euforia capitalina.

Antes del descanso, Millonarios parecía dar el golpe de autoridad. Un pase largo de Del Castillo encontró a Sebastián Valencia, quien tras un control orientado de alta factura, sacó un «zurda» inatajable para poner el 2-1 parcial.

El declive: Pasividad defensiva y falta de claridad

En el complemento, la narrativa del partido cambió drásticamente. Millonarios intentó administrar la ventaja, pero cayó en el pecado de la suficiencia. Fortaleza, aprovechando los espacios, repitió la fórmula del primer gol: centro al área, desconcentración defensiva y doblete de Sebastián Herrera para el 2-2 definitivo.

A partir de ahí, la desesperación se apoderó del cuadro embajador. Los ataques fueron impulsivos y carentes de la habitual pausa de Mackalister Silva o la claridad de Rodrigo Contreras. A destacar, el despliegue físico de Rodrigo Ureña y la regularidad de Valencia, quienes intentaron sostener el ritmo ante un Fortaleza que comenzó a cerrar líneas y a utilizar el reloj a su favor.

Tensión en el cierre y el «factor» Barragán

En los minutos finales, el encuentro se tornó accidentado. La expulsión de Kevin Balanta por doble amonestación dejó a Fortaleza con 10 hombres, lo que obligó a Millonarios a volcarse al ataque. Bustos movió el banco dando ingreso a Beckham Castro, quien no logró entrar en el circuito de juego con la finura necesaria.

El cierre estuvo marcado por los enfrentamientos entre jugadores y las constantes interrupciones del guardameta Barragán, quien fue protagonista por su capacidad para enfriar el partido en el tiempo añadido.

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Panorama actual: La difícil plaza de Montería

Con este resultado, Millonarios alcanza los 21 puntos y se mantiene dentro del grupo de los ocho clasificados. Sin embargo, el sinsabor de dejar escapar puntos en casa obliga al equipo a buscar el botín en territorio ajeno.

El próximo reto será ante Jaguares de Córdoba, un rival que siempre hace de Montería una plaza hostil debido a las condiciones climáticas y su planteamiento táctico. Los «Embajadores» deberán recuperar la lucidez defensiva y la paciencia creativa si quieren asegurar su tiquete a los cuadrangulares finales.