El reloj ya empezó a correr para el sistema financiero colombiano. Con la entrada en vigor del decreto 0368 de abril de 2026, las entidades deberán integrarse al ecosistema de finanzas abiertas en 2027, un cambio que no solo implica cumplir una regulación, sino replantear la manera en que bancos, fintechs y terceros autorizados intercambian información para construir nuevos servicios.
Ese escenario marca un antes y un después para una industria acostumbrada a proteger sus datos detrás de grandes infraestructuras heredadas. Ahora el reto consiste en abrirlos de forma segura, sin poner en riesgo la operación ni la confianza de los usuarios. En ese contexto, Red Hat plantea que la innovación no depende de reemplazar todo lo existente, sino de conectar lo que ya funciona con nuevas capacidades que permitan evolucionar paso a paso.
Jorge Niño, Arquitecto Principal de Soluciones para Servicios Financieros de Red Hat Colombia, explicó que el desafío puede entenderse como la creación de pequeñas embajadas tecnológicas entre las entidades financieras y los terceros autorizados. La idea es facilitar el intercambio de información y la ejecución de transacciones bajo estándares internacionales como FAPI, siempre con la autorización del usuario y manteniendo la seguridad como eje central.
La lógica se parece más a la forma en que una startup escala un producto que a un proceso tradicional de transformación tecnológica. En lugar de desmontar toda la estructura para empezar desde cero, la apuesta consiste en construir nuevas capas que convivan con los sistemas existentes y permitan responder más rápido a los cambios del mercado y a las exigencias regulatorias.
Juan Naranjo, Gerente de Soluciones Red Hat Colombia, señaló que uno de los principales desafíos para las entidades sigue siendo la convivencia con plataformas legacy o arquitecturas monolíticas. Frente a ese panorama, explicó que la estrategia pasa por integrar aplicaciones, gestionar identidades y procesar eventos en tiempo real mediante un modelo de nube híbrida abierta, evitando costosos procesos de sustitución inmediata.
La apertura de datos también cambia la manera de entender la relación entre las entidades y sus clientes. Según Niño, las finanzas abiertas permitirán construir ofertas mucho más cercanas a la realidad de cada persona al incorporar diferentes fuentes de información autorizadas para desarrollar modelos de hiperpersonalización y alternativas de evaluación financiera que favorezcan una mayor inclusión.
La inteligencia artificial aparece como otro de los aceleradores de ese cambio, aunque con retos que van mucho más allá de incorporar un chatbot o automatizar procesos. Julio Edel Angulo, Senior AI Specialist, Solution Architect de Red Hat México, explicó que Mientras la IA predictiva clásica se enfoca en la prevención del fraude, la hiperpersonalización requiere de IA generativa y, específicamente, de agentes inteligentes capaces de planear, razonar y actuar según el uso que el cliente le da a la aplicación.
Ese salto también obliga a resolver un problema práctico: controlar los costos y la gobernanza de los modelos. Angulo indicó que uno de los desafíos observados en múltiples pilotos ha sido el consumo elevado de tokens y la ausencia de mecanismos claros para supervisar el funcionamiento de los agentes inteligentes. La propuesta de la compañía busca facilitar el entrenamiento, despliegue y administración de modelos abiertos mientras incorpora prácticas de AgentOps para mejorar la trazabilidad y el control.
La conversación también llegó al terreno de la ciberseguridad, donde el ritmo de los ataques ya no se mide en semanas ni en días. Con el uso de inteligencia artificial por parte de los ciberdelincuentes, las vulnerabilidades pueden identificarse y explotarse en cuestión de horas, obligando a las organizaciones a responder con modelos de actualización mucho más ágiles.
En ese escenario surge el Proyecto Lightwell Network, desarrollado junto con IBM, una iniciativa global respaldada por una inversión superior a cinco billones de dólares y el trabajo de más de 20.000 ingenieros. Jorge Niño destacó que Esa es la ventaja de la comunidad. Allí estamos los fabricantes de hardware, servicios y aplicaciones, pero también participan gigantes financieros como JP Morgan Chase, Citi, Mastercard, Visa y Bank of America, lo cual evidencia que el sector financiero está innovando y apostando por plataformas que les ayudan a abrir sus sistemas de manera segura.
La iniciativa apuesta por utilizar inteligencia artificial para identificar y corregir vulnerabilidades en librerías de código abierto antes de distribuir versiones seguras a la comunidad y al entorno empresarial. Según Juan Naranjo, este enfoque permite reducir de manera significativa los tiempos tradicionales de actualización, pasando de procesos que normalmente toman cerca de 90 días a ventanas de hasta siete días o menos, disminuyendo el impacto operativo sobre las entidades financieras.
Aunque el foco inmediato está en las finanzas abiertas, los voceros coincidieron en que esta forma de innovar ya empieza a extenderse hacia sectores como salud, retail y gobierno. Para Jorge Niño, El software libre y comunitario, soportado por Red Hat, proporciona la flexibilidad y la soberanía de datos necesarias para que las organizaciones no dependan de un único proveedor de nube o modelo comercial de IA, y puedan aprovechar innovaciones como inteligencia artificial para una mejor gobernanza, control de accesos y ciberseguridad activa, mientras se trabaja en la hiper personalización en servicios. Más que una actualización tecnológica, el cambio apunta a construir organizaciones capaces de adaptarse con mayor velocidad a un entorno donde la innovación dejó de ser un proyecto aislado para convertirse en parte de la operación cotidiana.





