Cuando una organización anuncia que está acelerando su transformación, suele aparecer primero la lista de tecnologías que va a implementar, aunque el problema cotidiano muchas veces está en otro lado, porque cambiar sistemas resulta más sencillo que conseguir que cientos o miles de personas adopten una nueva forma de trabajar. Olivia está construyendo su apuesta en Colombia alrededor de esa dificultad, mientras fortalece su equipo con la llegada de Luis Felipe Barrientos como Socio | Director.

La decisión llega en un momento en que sectores como banca, energía, consumo masivo, salud y tecnología están revisando procesos, estructuras y modelos de trabajo debido a la inteligencia artificial y a cambios en las expectativas de trabajadores y consumidores. Olivia, que opera en Colombia desde 2019 y suma 15 años de trayectoria, busca acompañar esos procesos desde una perspectiva que combina transformación organizacional, liderazgo, innovación y comportamiento humano.

Aunque el nombramiento de Barrientos tiene una lectura corporativa evidente, su experiencia permite entender mejor hacia dónde está llevando la firma su estrategia, ya que ha trabajado en innovación, liderazgo, creatividad e inteligencia artificial desde espacios empresariales, públicos y académicos. Su llegada complementará el liderazgo que Hernán Tello ejerce en Colombia y permitirá sumar conocimiento local a las capacidades desarrolladas por Olivia durante su expansión internacional.

Hernán Tello lo plantea en términos de oportunidad de mercado cuando afirma que “Colombia es un mercado estratégico para Olivia y vemos una gran oportunidad para acompañar a las organizaciones en los desafíos de transformación que están enfrentando”, mientras destaca que la incorporación de Barrientos fortalece un equipo que ya está consolidado en el país. La frase resulta relevante porque muestra que la expansión no parte de cero, sino de una operación que busca aumentar capacidades.

Una transformación que no termina con la implementación

Cuando una empresa instala una nueva plataforma, incorpora inteligencia artificial o rediseña un proceso, el proyecto puede quedar formalmente terminado en los documentos, aunque la transformación real todavía no haya ocurrido. Olivia parte precisamente de esa diferencia para plantear que el cambio necesita involucrar a las personas que tendrán que utilizar las nuevas herramientas, modificar comportamientos y tomar decisiones diferentes.

La consultora busca, por eso, que sus equipos senior y socios participen directamente en los proyectos, porque una recomendación que no llega a la operación tiene un impacto limitado sobre el negocio. El trabajo se concentra entonces en líderes y colaboradores, de manera que la adopción del cambio pueda convertirse en una práctica cotidiana y no quedarse únicamente en una presentación de estrategia.

El contexto de inteligencia artificial hace que esta discusión tenga todavía más peso, ya que la tecnología está modificando procesos y modelos de negocio mientras las compañías todavía están definiendo qué capacidades necesitan desarrollar internamente. En ese escenario, preparar a los equipos para aprender, adaptarse y tomar decisiones en entornos inciertos puede terminar siendo tan relevante como seleccionar la herramienta tecnológica.

Barrientos llega con una experiencia que encaja en ese punto de tensión, debido a que su trayectoria incluye la Vicepresidencia de Escalamiento e Innovación de iNNpulsa Colombia y proyectos de transformación en América y Europa. Su experiencia docente en el Tecnológico de Monterrey y la Universidad de La Sabana también agrega una dimensión relacionada con la formación de nuevos liderazgos.

El dato humano empieza a entrar en la conversación empresarial

Cuando las compañías necesitan entender por qué un cambio está funcionando en un equipo y encontrando resistencia en otro, las percepciones ya no siempre son suficientes, porque la analítica puede aportar información sobre comportamientos y dinámicas internas. Olivia incorpora People Analytics mediante herramientas como Deepple para complementar el análisis organizacional con información que permita identificar patrones y orientar decisiones.

Aunque el uso de datos puede ayudar a comprender mejor lo que ocurre dentro de una organización, la firma mantiene una distinción importante, ya que la tecnología sirve para interpretar comportamientos, pero no reemplaza la conversación, el liderazgo ni la confianza que requiere un proceso de cambio. Esa combinación explica por qué la propuesta de Olivia no se limita a implementar herramientas analíticas, sino que las conecta con transformación cultural y gestión del cambio.

Barrientos señala que “la inteligencia artificial puede cambiar procesos y modelos de negocio, pero seguimos necesitando líderes capaces de generar confianza, movilizar equipos, hacer mejores preguntas y abrir nuevas posibilidades”, una idea que conecta la adopción tecnológica con una variable que suele ser más difícil de medir: la capacidad de liderazgo para convertir una decisión empresarial en comportamiento colectivo.

Si uno mira el mercado colombiano desde esa perspectiva, la oportunidad para una firma especializada en transformación organizacional está relacionada con la cantidad de empresas que tendrán que modificar simultáneamente tecnología, procesos y capacidades humanas. Olivia cuenta con oficinas en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Caribe, España y México, desde donde desarrolla proyectos para la región y otros mercados, de modo que Colombia puede funcionar como un punto más dentro de una operación internacional.

Al final, la discusión no consiste solamente en cuántas empresas adoptarán inteligencia artificial, sino en cuánto valor conseguirán extraer de esas inversiones después de implementarlas. Para Olivia, esa brecha entre comprar tecnología y lograr que una organización cambie es precisamente donde aparecen problemas de productividad, adopción y sostenibilidad que requieren una mirada más amplia.

La incorporación de Barrientos refuerza esa lectura porque suma capacidades de innovación, liderazgo y creatividad a una firma que ya tiene experiencia internacional en transformación. Mientras Colombia atraviesa una etapa de cambios organizacionales cada vez más vinculados con tecnología y nuevas formas de trabajo, Olivia busca posicionarse en un espacio donde el resultado depende menos de tener una herramienta y más de conseguir que la organización realmente pueda utilizarla.