En desarrollo de las estrategias de control territorial y seguridad ciudadana, la Policía Metropolitana de Bogotá logró la captura en flagrancia de un hombre de 37 años que transportaba un millonario cargamento de estupefacientes en el occidente de la capital. El operativo, que incluyó la incautación del material ilícito y del vehículo utilizado para su logística, se tornó en un caso de doble judicialización luego de que el conductor intentara ofrecer dádivas económicas a los uniformados para eludir su responsabilidad legal.

Los hechos se registraron en las calles del sector de Quirigua, ubicado en la localidad de Engativá, una de las zonas priorizadas por el Distrito para contrarrestar las redes de microtráfico y multicrimen que operan en los entornos barriales.

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El hallazgo: 114 paquetes de marihuana ocultos en un vehículo particular

El procedimiento se desencadenó de manera rutinaria cuando patrullas de vigilancia comunitaria adelantaban labores de registro, control y solicitud de antecedentes en el mencionado cuadrante. Al notar la presencia de un vehículo particular con una actitud sospechosa por parte del conductor, los uniformados le hicieron la señal de pare para proceder con una inspección técnica del automotor.

Durante la verificación de la cabina y el baúl del coche, los policías hallaron una bolsa plástica negra de gran tamaño. Al ser requisada de forma minuciosa, se descubrió que ocultaba en su interior 114 paquetes prensados de marihuana.

De acuerdo con el peritaje técnico y de pesaje forense homologado por la Policía Judicial, el alijo arrojó un peso aproximado de 60 kilogramos de la sustancia vegetal, los cuales fueron dosificados e incautados de inmediato bajo estrictos protocolos de cadena de custodia, al igual que el automóvil empleado para el transporte terrestre.

Intento de cohecho: El conductor ofreció dinero a las patrullas

La captura no estuvo exenta de tensión. Al verse descubierto con el cargamento de droga, el conductor de 37 años presuntamente ofreció una alta suma de dinero en efectivo a los uniformados con el propósito de frenar el procedimiento, alterar las actas de incautación e impedir que fuera conducido a una estación de paso.

No obstante, en línea con las políticas institucionales de transparencia y lucha contra la corrupción, las patrullas del cuadrante rechazaron tajantemente el ofrecimiento delictivo, procedieron a la lectura de sus derechos como persona capturada y aseguraron el perímetro para evitar posibles fugas.

Antecedentes por homicidio y proceso de judicialización

Al realizar la verificación técnica de la identidad del indiciado en el Sistema de Información de la Policía Nacional (SPOA), las agencias de inteligencia constataron un dato de alta peligrosidad: el capturado registra un antecedente judicial vigente por el delito de homicidio. Esta anotación penal previa será sumada por los investigadores a la carpeta del caso y formará parte fundamental de las verificaciones dentro de la investigación integral.

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El procesado fue trasladado bajo custodia a las instalaciones de la Unidad de Reacción Inmediata (URI) y quedó a disposición exclusiva de la Fiscalía General de la Nación. En las próximas audiencias concentradas ante un juez de control de garantías, el ente acusador le imputará formalmente cargos por el concurso de delitos de:

  1. Tráfico, fabricación o porte de estupefacientes (en la modalidad de transporte).
  2. Cohecho por dar u ofrecer (debido al intento de soborno a la Fuerza Pública).

El comando de la Policía Metropolitana de Bogotá enfatizó que este tipo de dispositivos viales y de patrullaje por cuadrantes busca desestabilizar el músculo financiero de las estructuras locales que dinamizan el tráfico de estupefacientes en mediana escala, impidiendo de forma contundente que estas dosis de alcaloides permeen los parques, colegios y entornos residenciales de la capital colombiana.