En un contundente golpe contra las redes dedicadas al tráfico ilegal de autopartes y el hurto de automotores en la capital, la Policía Metropolitana de Bogotá descubrió un sofisticado desguazadero clandestino que funcionaba de manera encubierta dentro de un inmueble residencial ubicado en el barrio San Antonio, en la localidad de Antonio Nariño, al sur de la ciudad.

Durante la inspección técnica al predio, los uniformados incautaron 13 motores de vehículos de alta gama y diversas autopartes. Tras el peritaje oficial, se confirmó que cuatro de los motores tenían sus números de serie y sistemas de identificación completamente limados y borrados, mientras que otro presentaba alteraciones por regrabación, una modalidad utilizada por la delincuencia organizada para obstaculizar el rastreo de las piezas robadas.

También puedes leer: Tensión en la UNP: Protestas sindicales terminan en disturbios mientras Petro denuncia «mafias de la seguridad»

La pista del GPS: De un vehículo reportado al hallazgo del depósito

El operativo se desencadenó tras una alerta emitida por la Central de Radio de la institución policial, la cual rastreó la señal satelital de un vehículo que había sido reportado como hurtado horas antes en el sector. Al desplegar las patrullas del cuadrante hacia las coordenadas indicadas, los agentes llegaron a la fachada de un edificio aparentemente residencial.

En la entrada del inmueble, los efectivos interceptaron a un sujeto que intentó evadir la inspección asegurando que el lugar era utilizado como una bodega privada para custodiar automóviles averiados en siniestros viales. Tras la autorización de ingreso concedida por el individuo, los uniformados hallaron un vasto taller clandestino repleto de partes mecánicas, carrocerías desmanteladas y motores apilados.

Ante la magnitud del hallazgo, se solicitó la presencia inmediata de peritos especializados del Grupo de Automotores de la Seccional de Investigación Criminal (Sijín) para verificar la legalidad de los elementos.

Modus operandi y declaraciones de las autoridades

El comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, brigadier general Giovanni Cristancho, explicó los pormenores de la operación y el impacto que este tipo de intervenciones genera sobre las finanzas de las estructuras criminales en la capital.

«La Policía Nacional, a través de la Seccional de Investigación Criminal, logró un importante resultado en la localidad de Antonio Nariño. Gracias a una alerta sobre la ubicación de un vehículo reportado como hurtado, descubrimos un desguazadero que presuntamente funcionaba bajo la fachada de un inmueble en el cual estacionaban vehículos supuestamente involucrados en siniestros viales», detalló el alto oficial.

El general Cristancho enfatizó que este operativo ataca directamente el eslabón final de la cadena delictiva: la receptación y venta ilegal de repuestos.

«Este resultado afecta la cadena criminal del hurto de vehículos en la ciudad de Bogotá, teniendo en cuenta que se ataca la comercialización de autopartes y la alteración de los sistemas de identificación de los automotores», puntualizó.

También puedes leer: Cayeron en Usme: Capturan a tres extranjeros acusados de secuestrar y asaltar a los ocupantes de una camioneta en la vía Chipaque-Bogotá

Balance contra el hurto de vehículos en 2026

Todo el material incautado fue puesto a disposición de la Fiscalía General de la Nación, organismo encargada de adelantar las investigaciones para determinar la procedencia de los ocho motores que conservaban sus marcas originales e identificar a los propietarios de los vehículos desguazados.

Según el balance consolidado por la Policía Metropolitana de Bogotá, en lo corrido del año 2026 las autoridades han incautado cerca de 50 motores que presentaban limaduras o regrabaciones en sus sistemas de identificación. Asimismo, los operativos de control y rastreo en las 20 localidades de la ciudad han permitido la recuperación de 620 vehículos y 886 motocicletas reportadas como robadas.