La administración distrital ha dado un paso decisivo en la reorganización del paisaje urbano de la capital colombiana. Con la expedición del Decreto 117 de 2026, la Alcaldía Mayor de Bogotá busca poner fin al desorden en el espacio público, priorizando la salubridad ciudadana y la seguridad operativa en las calles.

La directora del Departamento Administrativo de la Defensoría del Espacio Público (DADEP), Lucía Bastidas, defendió la normativa señalando que el objetivo no es perseguir el trabajo, sino «establecer reglas de juego claras» que protejan tanto a los transeúntes como a los mismos comerciantes.

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Adiós a las pipetas de gas en los andenes

Una de las medidas más drásticas y comentadas es la prohibición total del uso de cilindros de gas y sustancias inflamables en las ventas ambulantes. Esta práctica, común en puestos de arepas, chorizos y mazorcas, es considerada por el Distrito como una «bomba de tiempo» sanitaria y de seguridad.

  • Riesgo de explosión: La manipulación de pipetas sin normas técnicas representa un peligro inminente de emergencia en zonas de alta afluencia.
  • Zonas especiales: Como alternativa, el Distrito habilitará áreas reguladas y fomentará el uso de food trucks que cumplan con requisitos técnicos y sanitarios.

«La pipeta de gas manipulada sin cumplir con las normas puede provocar una tragedia, y eso es lo que la alcaldía quiere evitar«, enfatizó la directora del DADEP.

Alerta sanitaria: Odontología y estética en plena vía pública

El decreto pone la lupa sobre servicios que han proliferado en sectores como San Victorino, donde se han detectado procedimientos de ortodoncia, tatuajes y piercings sin ninguna garantía de higiene.

Bastidas calificó de «horror» estas prácticas, advirtiendo que realizarse un procedimiento odontológico o estético en la calle expone a la ciudadanía a graves infecciones. «Si usted va a sacarse una muela en plena plaza, está accediendo a toda clase de riesgos biológicos«, advirtió la funcionaria.

Recuperación estratégica: Golpe a las «mafias del espacio público»

Más allá de la regulación comercial, el Decreto 117 busca desarticular estructuras ilegales que se han adueñado de puentes peatonales y andenes. La normativa permitirá:

  1. Diferenciar perfiles: Identificar quién es un vendedor en condición de vulnerabilidad y quién opera bajo esquemas criminales de cobro por espacio.
  2. Habilitación de «Bajopuentes»: Utilizar zonas actualmente degradadas para crear ferias organizadas y seguras.
  3. Recuperación de movilidad: Priorizar el paso peatonal en corredores críticos que hoy se encuentran bloqueados.

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Formalización y acompañamiento social

Ante las protestas de algunos sectores informales, la administración distrital recordó que el Instituto para la Economía Social (IPES) lidera una estrategia de formalización. Hasta la fecha, más de 19,000 vendedores han sido caracterizados desde 2024 para acceder a programas de formación, empleo formal o reubicación en puntos comerciales autorizados.

Puntos clave del Decreto 117:

  • Prohibición: Uso de cilindros de gas y fuego abierto en andenes.
  • Restricción: Servicios de peluquería, odontología y tatuajes informales.
  • Solución: Creación de rutas de comercio organizado y zonas de food trucks.
  • Meta: Organización, limpieza y recuperación de la seguridad ciudadana.

El Decreto 117 de 2026 marca un cambio estructural en la gestión de Bogotá, intentando equilibrar el derecho al trabajo con el deber del Estado de garantizar una ciudad funcional y segura para sus más de 7 millones de habitantes.