En una industria donde visitar a un profesional de la salud todavía suele asociarse con desplazamientos, agendas apretadas y encuentros presenciales, hay un dato de Eurofarma que cambia la conversación: EuroJuntos ya superó las 300.000 visitas digitales y alcanzó a más de 24.000 profesionales de la salud en cinco años. Lo interesante no es solamente el volumen, sino que un proyecto que comenzó en 2021 con cinco colaboradores terminó convirtiéndose en una operación presente en ocho países de América Latina.

Cuando uno mira cómo creció el programa, aparece un asunto de negocio que puede pasar desapercibido, porque la digitalización no solo permitió cambiar el canal de contacto, sino también ampliar la capacidad de cobertura sin depender exclusivamente de la logística tradicional. Después de un piloto que en su primer año llegó a cerca de 60 profesionales, EuroJuntos se expandió a Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala, México y Perú, mientras incorporaba herramientas como videovisitas, WhatsApp, educación médica digital e inteligencia artificial.

La escala también ayuda a entender por qué la iniciativa dejó de ser simplemente un proyecto de transformación digital para convertirse en una herramienta comercial con alcance regional, ya que la operación permite establecer relaciones con profesionales que están distribuidos en distintas ciudades y mercados. En los países hispanohablantes, por ejemplo, la red reúne actualmente 25 visitadores digitales con discapacidad, quienes han realizado más de 40.000 visitas y alcanzado a más de 4.500 profesionales, mientras la cobertura del panel regional pasó de 37% a 82%.

En ese crecimiento hay otro elemento que resulta menos evidente cuando se observa únicamente la cifra de visitas, porque EuroJuntos fue construido alrededor de un modelo de inclusión que también modifica la manera de organizar el trabajo. En Colombia, donde comenzó como piloto en agosto de 2024, el equipo está conformado completamente por visitadores digitales con discapacidad física y atiende profesionales de Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla, utilizando tecnología y capacitación especializada para desarrollar las interacciones.

La apuesta, según explica Laís Gurgel, gerente senior de Salud Digital en Eurofarma, busca precisamente juntar variables que normalmente se gestionan por separado, ya que innovación, digitalización e inclusión terminan funcionando dentro de una misma operación. “EuroJuntos demuestra que es posible integrar la innovación, la transformación digital y la inclusión en un único modelo de actuación”, señala la vocera, quien destaca además que el programa nació en Brasil y posteriormente fue llevado a otros mercados de la región.

Ahora bien, el crecimiento del modelo no se quedó en EuroJuntos, porque los resultados sirvieron como referencia para desarrollar nuevas iniciativas dentro del grupo. Momenta, marca de Eurofarma en Brasil, lanzó en 2025 Nutrivisitas, enfocada en nutricionistas, que ya supera las 65.000 consultas y los 7.800 nuevos profesionales visitados, mientras Conexión Odonto acumuló más de 8.500 visitas y 2.200 nuevos odontólogos visitados, con incrementos de cobertura de 49% y 41%, respectivamente.

Lo que muestran esos números es que la compañía está probando una lógica de escalabilidad basada en especialidades y necesidades concretas, en lugar de asumir que una misma fórmula sirve para todos los profesionales. De hecho, cuando un modelo puede trasladarse desde una iniciativa general hacia nutricionistas y odontólogos manteniendo una operación digital, la inversión tecnológica deja de tener sentido únicamente como infraestructura y empieza a funcionar como una capacidad reutilizable dentro del negocio.

En Colombia, los resultados ofrecen una lectura todavía más concreta, porque en menos de un año EuroJuntos registró un crecimiento de 220% en el número de visitas frente a 2024, alcanzó una cobertura superior al 70% del panel atendido y obtuvo un ROI positivo de 21%, de acuerdo con el análisis CUP del mercado Odonto/Maxilofacial. Al mismo tiempo, el market share entre los profesionales visitados pasó de 1,66% a 8,58%, una variación que permite observar cómo la ampliación del contacto digital puede terminar teniendo efectos comerciales medibles.

Con esos resultados sobre la mesa, la siguiente etapa de EuroJuntos parece menos relacionada con demostrar que las visitas digitales funcionan y más con decidir hasta dónde puede escalar el modelo, porque Eurofarma ya contempla llevarlo a nuevos países y especialidades e incorporar tecnologías para personalizar y hacer más eficientes las interacciones. En términos empresariales, la experiencia deja una conclusión bastante concreta: cuando una operación digital consigue combinar cobertura, inclusión y retorno medible, puede pasar de ser un programa piloto a convertirse en una capacidad comercial que se replica en distintos mercados.