A pocos días de que se instale la nueva legislatura del Congreso de la República el próximo 20 de julio, el expresidente Álvaro Uribe Vélez irrumpió con fuerza en el debate por la presidencia del Senado de la República. El líder natural del partido Centro Democrático manifestó sus profundos reparos ante la virtual elección del senador del Partido de la U, Alfredo Deluque, quien se perfila como el más seguro ganador de esa dignidad al contar con el respaldo directo de la bancada de gobierno y el guiño del presidente electo, Abelardo de la Espriella.

La controversia se encendió tras la viralización en redes sociales de un antiguo mensaje publicado por Deluque durante las negociaciones de paz de La Habana, en el que señalaba: «Es entendible que #enemigosdelapaz quieran sabotear el proceso de La Habana; si hay paz no hay materia prima para su política: LA GUERRA».

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«Votó varias reformas y recibió beneficios»: Los dardos de Uribe a Deluque

La respuesta del expresidente Uribe no tardó en llegar a través de su cuenta de la plataforma digital X (antes Twitter). Lejos de restarle importancia al histórico trino de Deluque, el exmandatario escaló la crítica apuntando al comportamiento legislativo reciente del senador guajiro durante el mandato saliente de Gustavo Petro.

«El tema va más allá, el senador Deluque votó varias reformas y recibió beneficios del Gobierno Petro, incluida la ley de Paz Total«, aseveró Uribe de forma contundente.

Con esta declaración, el jefe de la oposición busca sembrar dudas sobre la independencia del candidato de la U, sugiriendo que su llegada a la presidencia de la corporación representaría una continuidad de las agendas legislativas del gobierno de izquierda y un premio a su transaccionalidad política.

El uribismo, contra las cuerdas y al borde de quedarse sin presidencias

Este duro choque ocurre en un momento de máxima tensión matemática en el Capitolio Nacional. El Centro Democrático ha venido impulsando la candidatura del senador samario Honorio Henríquez para presidir la cámara alta. Para concentrar todas sus fuerzas en esa puja, la bancada derechista tomó la drástica decisión de retirar la postulación de Daniel Briceño para la presidencia de la Cámara de Representantes.

Sin embargo, la estrategia de concentración de fuerzas parece no estar rindiendo los frutos esperados:

  • Pérdida de aliados clave: El Partido Conservador ya le notificó oficialmente al Centro Democrático que no acompañará la postulación de Henríquez. Para los conservadores, votar en contra de Deluque —quien ostenta el beneplácito de la Casa de Nariño entrante— equivaldría a declarar una confrontación directa y prematura con la administración de Abelardo de la Espriella.
  • Aislamiento legislativo: De mantenerse este bloque de mayorías alineado con el nuevo Ejecutivo, el Centro Democrático se quedaría sin presidir ninguna de las dos cámaras durante el primer año legislativo. Se trata de un duro golpe para la colectividad, teniendo en cuenta que es la segunda fuerza política más numerosa del Senado de la República con 17 escaños, solo superada por el Pacto Histórico.

Cuestionamientos a los acuerdos y al círculo íntimo de De la Espriella

La ofensiva de Uribe en redes sociales no se detuvo ahí. El expresidente difundió y validó la publicación de un usuario de X en la que se analiza críticamente la composición de las futuras mesas directivas del legislativo. Dicha publicación enfatiza un hecho cargado de simbolismo político: de consolidarse los acuerdos, Alfredo Deluque —señalado por el uribismo de haber respaldado los proyectos clave de la administración Petro— sería el encargado de imponerle la banda presidencial al derechista Abelardo de la Espriella el próximo 7 de agosto.

El mensaje replicado por el exmandatario también expone con preocupación otras piezas del ajedrez de gobernabilidad acordado:

  1. Cámara de Representantes: El congresista Nicolás Barguil, identificado en la denuncia pública como el esposo de la prima del presidente electo De la Espriella, asumiría la presidencia de la Cámara baja.
  2. Articulación de mayorías: El senador Alfredo «Ape» Cuello es señalado como el principal operador político tras bambalinas, logrando unificar las posturas de sectores afines al gobierno saliente de Petro con la coalición de gobierno entrante para asegurar el control del Congreso.

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Respaldo a Daniel Briceño: «La Cámara queda en manos de Petro»

Finalmente, el expresidente Álvaro Uribe respaldó públicamente la tesis expuesta por el congresista electo de su partido, Daniel Briceño, quien advirtió en sus redes sociales sobre las consecuencias de las negociaciones de las últimas horas: «Hoy, la presidencia de la Cámara queda en manos de Petro».

Ante esto, el exjefe de Estado replicó con un lacónico pero definitivo mensaje de validación: «Tiene razón Daniel Briceño».

Con estas declaraciones, el Centro Democrático marca una temprana distancia de los acuerdos de gobernabilidad de la administración de Abelardo de la Espriella, anticipando que, pese a coincidir en posturas de derecha con el mandatario electo, la colectividad uribista ejercerá una postura crítica e independiente frente a las movidas burocráticas y de representación en el Congreso de la República.