El impacto de la crisis climática vuelve a golpear con fuerza el sur de Europa. Al menos 212 fallecimientos registrados entre el pasado domingo 21 y el miércoles 24 de junio de 2026 en España son atribuibles a la intensa ola de calor que azotó al país, según las estimaciones estadísticas preliminares publicadas por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) de Madrid.

Las cifras encienden las alarmas sanitarias al revelar un repunte drástico de la mortalidad en comparación con los registros del año anterior. Durante el mismo periodo de cuatro días en junio de 2025, el número de decesos vinculados a las altas temperaturas se situó en 98, lo que representa un incremento superior al 110 % en el presente ciclo.

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El sistema MoMo: ¿Cómo se calculan los decesos por temperaturas extremas?

Las alertas epidemiológicas se fundamentan en el sistema MoMo (Monitorización de la Mortalidad), una plataforma científica gestionada por el Centro Nacional de Epidemiología (CNE). Este mecanismo recopila diariamente el número de defunciones civiles en territorio español y calcula la desviación de la mortalidad respecto a las proyecciones previsibles que dictan las series históricas.

Para determinar el impacto ambiental, el MoMo cruza variables estadísticas complejas con los informes climáticos suministrados por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

Proyecciones estadísticas frente a datos reales

La comunidad científica pide cautela ante la interpretación de los datos a corto plazo. Diana Gómez, científica del CNE, aclaró en declaraciones a la agencia EFE que el centro no realiza un recuento de actas de defunción físicas inmediatas, sino una proyección matemática rigurosa.

«El centro no mide muertes reales en tiempo real, sino que se basa en una proyección estadística que cruza la mortalidad diaria observada con la esperada para ese periodo de tiempo y las temperaturas«, precisó la experta.

Bajo este modelo analítico, el mes de junio acumula de forma provisional 380 defunciones por altas temperaturas. Más de la mitad de estos casos (55 %) se concentraron estrictamente durante los últimos cuatro días de la ola de calor, un fenómeno calificado por los analistas sanitarios como un «subidón importante» de la mortalidad basal. Medios locales como el diario El Debate recuerdan que estos indicadores son preliminares y requerirán de al menos una semana para estabilizarse de forma definitiva.

Junio rompe récords históricos de temperatura desde 1950

El cese de las alertas meteorológicas extremas trajo un respiro temporal a la Península Ibérica. La Aemet confirmó que ninguna comunidad autónoma se encuentra ya bajo los niveles de alerta naranja o roja por calor. Sin embargo, el balance climático de los días previos evidencia la magnitud del fenómeno:

  • Lunes: Registró una temperatura media nacional de 28,17 °C.
  • Martes: Consolidó una media de 28,08 °C.

Ambas jornadas se han posicionado oficialmente como los dos días más calurosos registrados en España en un mes de junio desde el año 1950. La tendencia no es aislada; el año pasado, junio de 2025 ya había ostentado el récord del mes más cálido en la historia de las mediciones ibéricas, lo que confirma una aceleración evidente del calentamiento regional.

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El impacto del cambio climático en la salud pública española

El Ministerio de Sanidad de España mantiene bajo estricta observación el impacto del verano en la salud ciudadana. Los antecedentes inmediatos revelan la gravedad de la situación actual: entre el 16 de mayo y el 30 de septiembre de 2025, se atribuyó un total de 3.832 muertes al calor en todo el país.

Especialistas internacionales insisten en que España se consolida como uno de los territorios más vulnerables de Europa ante los efectos del cambio climático. Si bien la población y los servicios de emergencia sanitaria están habituados a los rigores de la época estival, la multiplicación, prolongación e intensificación de las olas de calor están dejando a las principales áreas urbanas con márgenes de recuperación térmica mínimos, transformando el calor extremo en un problema crítico de seguridad nacional y salud pública.