En una decisión que ha desatado una intensa controversia política, la plenaria de la Cámara de Representantes archivó el proyecto de ley ‘Borrón y Cuenta Nueva 2.0’. La iniciativa, que buscaba otorgar un alivio financiero a millones de ciudadanos mediante la eliminación de reportes negativos en centrales de riesgo tras saldar sus deudas, se hundió por falta de trámite legislativo.

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Acusaciones de favorecimiento al sector financiero

El hundimiento de la propuesta provocó duras reacciones por parte de sus promotores. El representante a la Cámara Alejandro Ocampo (Pacto Histórico) arremetió contra las directivas de la corporación, señalándolas como las principales responsables de que el proyecto no llegara a convertirse en ley de la República.

El proyecto de ley Borrón y Cuenta Nueva 2.0 se hundió en esta plenaria. Y se hundió porque la Mesa Directiva no quiso desde agosto hasta la fecha programarlo para discutirlo; no le importaron 7 millones de colombianos”, cuestionó el congresista.

Ocampo añadió que una gran parte de las personas afectadas se encuentran reportadas en Datacrédito por montos mínimos e irrisorios, afirmando textualmente que la Mesa Directiva “le jugó a la banca en Colombia” al dilatar el debate de la norma.

Los objetivos de la iniciativa

De acuerdo con un análisis académico de la Universidad de los Andes, el Proyecto de Ley tenía como propósito central la creación de un régimen transitorio de amnistía. Este mecanismo permitiría:

  • Limpieza de historial: El retiro inmediato del reporte negativo en las bases de datos de los operadores de información (como Datacrédito o Cifín) una vez extinta la obligación con entidades financieras, comerciales o de servicios.
  • Reactivación económica: Incentivar el pago de acreencias pendientes y permitir que los ciudadanos recuperaran el acceso al crédito formal.
  • El «Caso Icetex»: Una disposición especial para beneficiarios de créditos educativos, quienes podrían salir de las listas de morosos tras cumplir con seis cuotas consecutivas de sus acuerdos de pago, sin necesidad de haber liquidado la totalidad del préstamo.

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Un antecedente con impacto limitado

Esta iniciativa nació como un intento de corregir y ampliar los alcances de la Ley 2157 de 2021 (la primera versión de ‘Borrón y Cuenta Nueva’). Aunque en su momento se proyectó que esa primera ley beneficiaría a cerca de 16 millones de personas, en la práctica solo 1.7 millones de colombianos lograron limpiar su historial crediticio.

Expertos atribuyen el limitado éxito de la primera edición a la falta de difusión masiva, las secuelas económicas de la pandemia y la resistencia de diversos sectores del sistema financiero; barreras que la versión 2.0 pretendía derribar antes de su definitivo hundimiento en el Capitolio.