En una nueva escalada de la vigilancia marítima internacional, el Departamento de Defensa de los Estados Unidos confirmó la incautación del petrolero Majestic X, un buque con bandera de Guyana vinculado a redes de contrabando de petróleo iraní. La operación ocurre en un momento crítico, mientras Irán avanza en su controvertida legislación para cobrar peajes en el Estrecho de Ormuz y mantiene el paso cerrado como respuesta al bloqueo naval de Washington.

La interceptación del Majestic X: Un golpe a las redes ilícitas

El Pentágono difundió imágenes de video que muestran a fuerzas estadounidenses tomando el control de la cubierta del Majestic X en aguas del Océano Índico, en una zona comprendida entre Sri Lanka e Indonesia. Según los datos de seguimiento marítimo, el buque tenía como destino final el puerto de Zhoushan, China.

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«Continuaremos con la aplicación marítima global para desmantelar redes ilícitas e interceptar buques que proporcionen apoyo material a Irán, dondequiera que operen«, sentenció el Departamento de Defensa en un comunicado oficial.

El historial del navío refuerza la posición de Washington:

  • Identidad previa: El buque operaba anteriormente bajo el nombre de Phonix.
  • Sanciones: Fue sancionado por el Departamento del Tesoro de EE. UU. en 2024.
  • Motivo: Violación sistemática de las sanciones contra la República Islámica mediante el transporte de crudo de origen iraní.

Irán monetiza el paso estratégico: Los peajes en Ormuz son una realidad

Mientras Estados Unidos refuerza la vigilancia, Teherán ha comenzado a materializar su control sobre el Estrecho de Ormuz, una de las arterias energéticas más importantes del mundo. Hamidreza Haji Babaei, vicepresidente del Parlamento iraní, confirmó que el Banco Central ya ha recibido los primeros ingresos por concepto de «peajes» aplicados a buques comerciales.

Los primeros pagos por el peaje del Estrecho de Ormuz han sido recibidos por el Banco Central”, declaró Babaei a medios locales, sin especificar el monto total, la divisa utilizada o las tarifas exactas aplicadas por cada embarcación.

Este cobro forma parte de un proyecto de ley que ya recibió luz verde de una comisión parlamentaria y que busca formalizar un gravamen económico a cualquier navío que transite por el paso.

El bloqueo naval y el estancamiento de las negociaciones

La situación humanitaria y comercial se complica ante la negativa de Irán de reabrir el estrecho mientras persista el cerco de las fuerzas norteamericanas. El Comando Central de EE. UU. (Centcom) informó que, hasta el pasado miércoles 22 de abril, se ha ordenado a 31 embarcaciones dar la vuelta o regresar a puerto como parte del bloqueo activo contra el régimen de Teherán.

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Desde Islamabad, donde se lleva a cabo una ronda de conversaciones diplomáticas, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, fue tajante sobre las condiciones para la paz:

  • Condición de alto el fuego: Irán sostiene que un cese de hostilidades no es válido si se mantiene un bloqueo naval.
  • Estatus del Estrecho: La reapertura de Ormuz no se negociará mientras persista lo que Teherán califica como una «violación flagrante» de los acuerdos de alto el fuego por parte de Estados Unidos.

Impacto Geopolítico

La interceptación del Majestic X y la institucionalización de los peajes iraníes marcan un punto de no retorno en la guerra de desgaste económica entre ambas naciones. Con el suministro energético hacia China en el punto de mira y las rutas comerciales del Índico bajo vigilancia militar, la estabilidad del comercio global permanece sujeta a la evolución de estas tensiones en el golfo.