La cuenta regresiva para las elecciones presidenciales del próximo 31 de mayo ha puesto en marcha la fase de definiciones en las colectividades que aún no tienen candidato propio. Este miércoles 8 de abril, el Partido de la U se reúne en el Club de Banqueros de Bogotá en una cita que, aunque no es oficialmente decisoria, marcará el termómetro de una bancada profundamente dividida entre tres fuerzas opuestas: Paloma Valencia, Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda.
Bajo la dirección de Alexander Vega y Clara Luz Roldán, el partido se enfrenta a un dilema estratégico: apostar por un bloque unificado o declarar la libertad de militancia, una opción que cobra fuerza ante la imposibilidad de un consenso inmediato.
También puedes leer: Choque frontal: Álvaro Uribe e Iván Cepeda intercambian graves acusaciones en medio de la carrera presidencial
El «Efecto Valencia» y la sombra de Dilian Francisca Toro
La senadora del Centro Democrático, Paloma Valencia, llega a esta etapa fortalecida tras su rotundo éxito en la ‘Gran Consulta por Colombia’ del pasado 8 de marzo, donde obtuvo 3.2 millones de votos. Este músculo electoral ha seducido a gran parte de la bancada de la U en el Senado, especialmente al sector liderado por la gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro.
Aunque Toro tiene restricciones legales para participar en política, su círculo cercano ya proyecta un respaldo a la fórmula Valencia-Oviedo. No obstante, las aguas se agitan en el Valle del Cauca:
- Juan Daniel Oviedo, fórmula vicepresidencial de Valencia, es visto con buenos ojos por el sector empresarial de la colectividad.
- César Zamorano, esposo de la gobernadora Toro, fue visto recientemente en un evento de Abelardo de la Espriella en Palmira, aunque calificó su asistencia como un simple acto de «interés por las propuestas».
La pugna entre el «Petrismo» y la «Mano Dura»
Mientras el Senado parece inclinarse hacia la derecha, en la Cámara de Representantes el panorama es distinto. Un sector importante de legisladores, que ha respaldado la agenda reformista del presidente Gustavo Petro, ve en Iván Cepeda la opción natural para dar continuidad al proyecto del Pacto Histórico.
El senador Antonio Correa lidera la facción que presiona por la libertad de voto para sumarse oficialmente a la campaña de Cepeda. A esta fuerza se suma la influencia externa de Julián López, presidente de la Cámara, quien tras su renuncia a la U se ha convertido en el puente estratégico entre el equipo de Cepeda y sectores clave del Valle del Cauca, desafiando directamente el control de la gobernadora Toro.
Por otro lado, Abelardo de la Espriella mantiene un apoyo minoritario pero leal dentro de la colectividad, apelando a los sectores más conservadores de la base que rechazan tanto el modelo actual de gobierno como el liderazgo tradicional del Centro Democrático.
El fantasma de 2022 y la independencia
La prudencia de las directivas de la U, encabezadas por Vega y Roldán, no es gratuita. En 2022, el partido se sumó a la coalición de gobierno de Petro, obteniendo representación ministerial, pero se declaró en independencia en mayo de 2023 tras choques ideológicos irreconciliables con la Casa de Nariño.
Te puede interesar: Abelardo de la Espriella lanza su plan de gobierno: 13 propuestas clave para la Presidencia
«Se requerirá más tiempo. Lo más sano podría ser dejar en libertad a la militancia para evitar una ruptura irreparable antes de las legislativas«, afirmó un legislador que pidió reserva de su nombre.
Cronología hacia la Primera Vuelta:
- 8 de abril: Reunión de bancada en el Club de Banqueros (Bogotá).
- Abril (segunda quincena): Anuncio oficial de apoyos o declaración de libertad.
- 31 de mayo: Primera vuelta presidencial.
El escenario en el Valle del Cauca será el principal campo de batalla, donde las estructuras de la U y el Pacto Histórico medirán fuerzas en una disputa que trasciende lo regional y definirá, en gran medida, quién llegará con más aire a la Casa de Nariño.
Análisis: La falta de un candidato propio ha convertido a «la U» en el gran botín de los tres punteros. Si la colectividad no logra unirse tras una sola bandera, su relevancia como fuerza política unificada podría verse seriamente diluida frente a la polarización actual.





