La Procuraduría General de la Nación anunció la apertura de una indagación previa contra funcionarios por determinar de la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas. El proceso busca esclarecer una serie de denuncias sobre presuntas irregularidades en la ejecución de un millonario contrato de externalización de procesos (BPO) que habría derivado en violaciones sistemáticas a los derechos de los trabajadores.

La lupa del Ministerio Público se centra en un contrato suscrito con una empresa especializada en la tercerización de servicios, donde, según las primeras versiones, se habrían ejecutado maniobras administrativas cuestionables que afectan la operatividad de la entidad estatal.

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Los cargos: Desviación de poder y coadministración indebida

El ente de control indaga si dentro de la Unidad para las Víctimas se presentaron conductas que vulneran los principios de la contratación pública. Entre los hechos objeto de investigación se encuentran:

  • Extralimitación de funciones: Posibles órdenes administrativas fuera del marco legal.

  • Coadministración indebida: Interferencia de funcionarios en el manejo interno de la empresa contratista.

  • Desviación de poder: Uso de facultades contractuales para fines distintos al objeto del servicio.

  • Vulneración de derechos laborales: Denuncias sobre desmejoras salariales deliberadas.

El polémico despido del 80% del personal

La queja que originó la intervención de la Procuraduría, radicada a finales del año pasado, expone una situación crítica en el manejo del talento humano. Se denuncia la sustitución de más del 80 % del personal operativo y jurídico vinculado a través del contratista externo.

De acuerdo con el documento de la queja, estos despidos masivos se habrían realizado «sin evidencia de evaluaciones técnicas objetivas, matrices de desempeño o criterios de mérito documentados». Esta rotación abrupta de personal especializado podría haber puesto en riesgo la atención jurídica y la reparación de millones de víctimas en el país.

Práctica de pruebas y ruta procesal

La Procuraduría Segunda Delegada para la Contratación Pública ya ordenó la práctica de pruebas documentales y testimoniales. El objetivo es establecer las circunstancias de «tiempo, modo y lugar» en las que se suscribió y ejecutó el mencionado bilateral.

«Se investigan hechos presuntamente irregulares en el manejo de personal y posibles desmejoras salariales en el marco del contrato«, precisó el ente de control.

Si la indagación previa encuentra méritos suficientes y logra individualizar a los responsables, la Procuraduría procederá a la apertura de una investigación disciplinaria formal, la cual podría derivar en sanciones que incluyen la destitución e inhabilidad para ejercer cargos públicos.

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¿Qué significa este proceso para la entidad?

La Unidad para las Víctimas es una pieza fundamental en la implementación del Acuerdo de Paz y la Ley 1448. Una parálisis u obstrucción en sus procesos operativos debido a conflictos contractuales podría retrasar las metas de reparación integral a nivel nacional.