Durante años, la conversación sobre conectividad en América Latina giró alrededor de un mismo problema: cómo llevar servicios de calidad a territorios donde la infraestructura tradicional simplemente no alcanza. Hoy el debate empieza a cambiar porque la innovación ya no se limita a ampliar cobertura, sino a crear nuevas formas de conectar personas, dispositivos y servicios. En ese escenario, Motive presentó en M360 LATAM casos de uso que muestran cómo tecnologías que antes parecían reservadas para mercados más desarrollados ya están generando resultados concretos en la región.
Uno de los ejemplos más llamativos es el despliegue realizado junto a Entel Chile, donde el Entitlement Server de Motive permitió habilitar un servicio comercial de conectividad satelital Directa al Dispositivo mediante satélites de órbita baja. El impacto se hizo visible desde el primer mes, cuando más de 450.000 usuarios únicos pudieron acceder al servicio en la Patagonia y comunidades costeras remotas donde nunca había existido infraestructura terrestre de telecomunicaciones.
La transformación también pasa por la manera en que las personas incorporan nuevos dispositivos. Mientras el mercado acelera la adopción de eSIM, los operadores necesitan plataformas capaces de acompañar ese crecimiento sin generar fricciones. En Brasil, Claro encontró una oportunidad para simplificar ese proceso con eSIM Quick Transfer para iOS, impulsando un crecimiento interanual del 63 % en descargas de eSIM y un incremento mensual promedio del 15 % en adopción.
Otro frente donde la innovación empieza a cambiar las reglas es la identidad digital. Vivo Brasil apostó por la autenticación silenciosa basada en SIM bajo el marco GSMA Open Gateway, reemplazando los tradicionales códigos SMS OTP por una verificación criptográfica que fortalece la seguridad y abre nuevas posibilidades para el desarrollo de servicios digitales.
Para Jay McMullan, vicepresidente de Ventas para las Américas de Motive, el reto regional exige soluciones listas para operar en escenarios complejos. América Latina enfrenta algunos de los desafíos de conectividad más complejos del mundo: geografías remotas, ecosistemas de fraude que explotan mecanismos de autenticación heredados y curvas de adopción de eSIM que avanzan más rápido que la infraestructura de los operadores. Claro, Vivo y Entel no están ejecutando pilotos. Ya operan en entornos productivos, generan resultados y continúan expandiéndose.
Lo que antes era visto como infraestructura técnica hoy empieza a convertirse en una plataforma para crear nuevos negocios. Ese cambio de enfoque explica por qué tecnologías como el Entitlement Server dejan de ser un componente invisible para convertirse en un habilitador de crecimiento, nuevas fuentes de ingresos y mejores experiencias digitales para operadores y usuarios de América Latina.





