miércoles 17 julio 2024
elespaciodigital

Fiscalía confirmó captura del presunto feminicida de Ana María Serrano

Las estadísticas de feminicidio en Latinoamérica recibieron un caso más con el asesinato de Ana María Serrano, al parecer, por parte de su expareja, al interior de su casa en México.

Sin embargo, y por encima de los números, que no son pocos, el cuerpo inerte de la joven de 18 años reposa sobre la investigación de un delito grave que mantiene en vilo a toda una nación.

Este domingo, autoridades mexicanas confirmaron la captura del presunto asesino de Ana María, quien era sobrina política del exministro de Hacienda colombiano José Manuel Restrepo.

Te puede interesar: Preocupación mundial por virus mortal; su letalidad llega al 75 %

«Nunca, nunca creí poder estar tan cerca de un acto brutal como despreciable que un feminicidio. Le sucedió en esta oportunidad a mi sobrina Ana María Serrano Céspedes en México», escribió el exfuncionario en su cuenta oficial de X, antes Twitter.

Por su parte, la madre de la víctima, María Serrano Céspedes, quien se desempeña como abogada, pide justicia a las autoridades e insta a las mismas a esclarecer los hechos para conocer el autor del atroz crimen.

De encontrar al presunto victimario culpable del asesinato de su expareja, la Fiscalía le imputaría entre 40 y 70 años de cárcel dependiendo de los agravados, según lo confirmó la madre de Ana María, María Ximena Céspedes, en conversación con Blu Radio.

«Yo conocía a Allan desde que él estaba en sexto de primaria y era compañero de mi hija. Han viajado juntos a Alemania, fueron año y medio novios e iba por lo menos una o dos veces a la semana a mi casa. En junio fue cuando terminaron», relató María Ximena.

Asimismo, la madre de la víctima manifestó que luego de que la pareja terminó su relación el pasado mes de julio, Allan empezó a acosarla.
«Le mandaba flores, mensajes, todo el tiempo estaba pidiéndole que regresara. Pasaba por la casa y le llevaba cosas, pero parece que donde enloqueció más fue en una reunión con otros amigos de ella el sábado, quienes le contaron a él que Ana María estaba muy bien, e inició a amenazarla pidiendo que quitara las historias de Instagram y que volviera con él», explicó para el medio citado.

De acuerdo con María Ximena, el hombre era «un caballero» y no sospechaban que podría terminar haciéndole daño a su hija, ni mucho menos causándole la muerte. «Él sí le decía a ella a veces que no se pudiera esa minifalda o que no saliera con sus amigos y pues nosotros le dijimos a ella que, si no se sentía feliz, lo mejor era que terminaran, y ella así lo hizo», sostuvo. «Nunca vimos indicios más allá de ser un hombre celoso», agregó.

Según los hechos contados por María Ximena, Ana María se encontraba en la casa con la muchacha que ayuda con los servicios. Cuando esta se va, le dice a la joven que se cuide y luego se ve en las cámaras del edificio que Allan llega a las instalaciones del condominio.

La mamá de la joven asesinada señala que Allan tuvo que haber entrado por la puerta trasera de la casa y como el perro lo conoce, este ni siquiera ladró. «Eso fue entre las 4 y las 5 de la tarde. Ella estaba sola con el perro estudiando. Aunque no sé cómo murió, parece que mi hija no sufrió», explicó.

María Ximena se encontraba en Roma con su esposo celebrando su aniversario de 23 años de casados. Esta narra que, como cosas de la vida, ella decide llamar a su hija Ana María para ver cómo estaba, pero esta no le contestaba.

También puedes leer: Crisis en la isla italiana de Lampedusa por la oleada de migrantes

Al ver esto, María Ximena decide llamar al vecino para que llegue a su casa a ver cómo estaba Ana María y este le confirma sobre su fallecimiento.

Luego, a los 15 minutos, cerca de las 6 de la tarde recibe un mensaje diciendo «espérame tantito», seguido de un mensaje suicida desde el número de su hija. María Ximena entonces cree que los mensajes fueron enviados por el presunto feminicida desde el celular de su hija.

Y agregó: “Ana María era una niña, en toda la extensión de la palabra, maravillosa. Tocaba todos los corazones con los que se cruzaba. Testigo de ello están los cientos de personas que han estado presentes en diversos eventos y medios para despedirla”.

“Todos, con lágrimas en los ojos y desconcierto en la mirada, (sic) una pregunta que ninguno tendría que estarse haciendo: ‘¿y si hubiera?’ Y una sola petición: justicia para Ana María”, afirmó en video de no más de dos minutos.

Scroll al inicio