En un contundente operativo judicial coordinado entre la Fiscalía General de la Nación y la Policía Nacional, las autoridades lograron la desarticulación de la estructura delictiva conocida como ‘Cizallas’, una organización criminal acusada de perpetrar al menos 33 asaltos violentos a establecimientos comerciales en Bogotá y el municipio de Madrid (Cundinamarca), dejando pérdidas económicas que superan los 670 millones de pesos.

La investigación, liderada por un fiscal de la Estructura de Apoyo (EDA) de la Seccional Bogotá, permitió unificar decenas de denuncias individuales recopiladas entre abril de 2025 y mayo de 2026. El análisis de patrones delictivos reveló que los robos en las localidades de Engativá, Suba, Antonio Nariño y Chapinero, así como en la Sabana Occidente, respondían al accionar sistemático de una misma red criminal.

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El ‘modus operandi’: Violencia, encierro de empleados y corte de candados

La reconstrucción de los hechos por parte de los investigadores de policía judicial permitió establecer un patrón violento y metódico en cada una de sus incursiones. Los integrantes del grupo irrumpían en los comercios intimidando a los trabajadores con armas cortopunzantes, para luego inmovilizarlos, amarrarlos y encerrarlos en las bodegas de los locales.

Con los empleados fuera de combate, los asaltantes procedían a saquear las cajas registradoras y empleaban una cizalla industrial para romper los candados de las vitrinas de seguridad. La banda priorizaba el robo de mercancías de alta rotación y fácil reventa en el mercado negro, tales como:

  • Licores de alta gama y cigarrillos.
  • Dispositivos de vapeo y esencias.
  • Bebidas energizantes y dinero en efectivo.

La ruta del receptaje: Del centro de acopio en Engativá hacia los bares de la ciudad

Las labores de seguimiento e inteligencia criminal permitieron rastrear la trazabilidad de los elementos hurtados. Las autoridades descubrieron que la mercancía robada era trasladada en vehículos hasta un inmueble ubicado en el barrio Garcés Navas, en la localidad de Engativá.

Este sitio funcionaba como el principal centro de acopio y almacenamiento de la organización. Desde allí, los productos eran distribuidos y comercializados de manera ilegal en bares, discotecas y comercios informales de la capital, completando así el ciclo financiero delictivo.

Capturas, roles y medida de aseguramiento en cárcel

Mediante órdenes judiciales simultáneas adelantadas en Bogotá y Manizales (Caldas), la Policía Nacional capturó a los seis presuntos integrantes de la estructura criminal, identificando con precisión la jerarquía del grupo:

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  • Harold Camilo Vidal Chavarro, alias ‘Gordo’: Señalado por la Fiscalía como el articulador y coordinador logístico de los asaltos.
  • Ejecutores de los robos: Ronald Guillermo Ramírez Chavarro (alias ‘Cachetes’), José Alberth Espinosa González (alias ‘Cejas’), Leonel Vidal Perea (alias ‘Cucho’), Paula Jessenya López Gómez (alias ‘Flaca’) y Jhon Fredy Garnica Vergara (alias ‘Zarco’).

En los procedimientos de registro se incautaron tres vehículos, 35 botellas de licor, 339 cajetillas de cigarrillos, cizallas, prendas de vestir usadas en los robos, dinero en efectivo y dosis de marihuana y bazuco.

Presentados ante un juez de control de garantías, la Fiscalía les imputó los delitos de concierto para delinquir y hurto calificado y agravado. Durante las audiencias concentradas, cuatro de los procesados aceptaron formalmente los cargos, mientras que el juez cobijó a cinco de los seis implicados con medida de aseguramiento intramural en centro carcelario.