Un nuevo caso de acoso verbal y estigmatización contra la mujer ha encendido el debate en las redes sociales y ha puesto en alerta a las autoridades de la capital colombiana. El incidente, que quedó registrado en un video ampliamente difundido, ocurrió en una sede de los supermercados Carulla, ubicada en el sector de la calle 63, localidad de Chapinero.

La víctima, una joven que acababa de salir del gimnasio, denunció haber sido blanco de comentarios degradantes por parte de un hombre identificado como Francisco. El sujeto, lejos de retractarse ante el reclamo de la mujer, justificó su comportamiento atacando la forma de vestir de la ciudadana.

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«Vístase si no quiere que la miren»: El origen de la agresión

Según el material audiovisual y los testimonios recolectados, la situación escaló en la zona de panadería del establecimiento. El agresor increpó a la joven por usar «shortcitos», lanzando frases como: “Vístase si no quiere que la miren, vístase”.

Ante la persistencia del hostigamiento, la mujer decidió grabar el suceso mientras solicitaba apoyo al personal de seguridad privada. En el video se observa la tensión del momento y la intervención de otros clientes, quienes salieron en defensa de la víctima ante la actitud desafiante del hombre.

No es justo que yo venga a comprar un pan y tenga que aguantar esto”, manifestó la mujer entre lágrimas y temblores, según se aprecia en el registro.

Testimonio de la víctima: «Tenía mucho miedo de irme a casa»

En declaraciones ofrecidas a Citytv, la afectada relató que el acoso no fue un comentario aislado, sino una conducta persistente desde que coincidieron en el local.

  • Hostigamiento visual: La joven asegura que intentó cambiarse de pasillo, pero el sujeto continuó siguiéndola con la mirada y murmurando insultos.
  • Estado de vulnerabilidad: «En el video se puede ver que yo estaba temblando. Tenía mucho miedo de irme a mi casa porque normalmente me voy a pie», confesó la joven, cuya identidad se protege por seguridad.
  • Solidaridad ciudadana: La denunciante agradeció a los presentes que intervinieron para frenar al agresor, permitiendo que ella pudiera salir del establecimiento.

Respuesta institucional y revisión de protocolos

La Secretaría Distrital de la Mujer reaccionó de inmediato tras la viralización del caso. La entidad confirmó que ya se encuentra en contacto con la víctima para brindar acompañamiento jurídico y psicosocial.

Además, la Secretaría anunció una medida sin precedentes para este tipo de comercios:

  1. Diálogo con el establecimiento: Se iniciará un proceso de revisión de los protocolos de seguridad de la cadena de supermercados.
  2. Cero tolerancia: «Cuestionar a una mujer por su forma de vestir y responsabilizarla por ser acosada es violencia», sentenció la entidad en un comunicado oficial.

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El debate sobre el acoso en espacios públicos

Este episodio ha reabierto la discusión sobre la seguridad de las mujeres en Bogotá. En su denuncia pública, la joven hizo un llamado vehemente: “Estamos cansadas de tener que soportar estos comportamientos. No es justo que no podamos ir tranquilas al supermercado”.

Expertos en género señalan que la respuesta del personal de seguridad en establecimientos privados es crucial. La falta de una intervención inmediata y efectiva puede revictimizar a las mujeres y permitir que los agresores actúen bajo total impunidad.

¿Consideras que los supermercados y centros comerciales en Bogotá cuentan con protocolos suficientes para proteger a las mujeres? Déjanos tu opinión en los comentarios o comparte esta noticia para visibilizar la lucha contra el acoso callejero.