Entre las múltiples urgencias humanitarias que estremecen al departamento del Chocó tras el devastador terremoto de magnitud 7,4 registrado el pasado lunes 10 de agosto de 2026, una carencia técnica específica retrata con crudeza la vulnerabilidad de su infraestructura asistencial: el principal centro hospitalario de la región no cuenta con una nevera especializada para almacenar sangre y hemoderivados.

En el Hospital San Francisco de Asís, la única institución pública de mediana complejidad en todo el departamento, no existe actualmente un banco de sangre operativo por la falta de un equipo de refrigeración de alta precisión, indispensable para conservar las bolsas bajo los protocolos térmicos de seguridad exigir por la norma sanitaria. En el marco de una catástrofe telúrica con un flujo incesante de traumatismos graves, esta limitación obliga a que los insumos sanguíneos deban trasladarse vía aérea desde Bogotá u otras capitales e instalarse de forma inmediata, sin margen para crear reservas locales de emergencia.

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“Sin esta nevera no se puede almacenar sangre para transfusiones urgentes. Desde las grandes ciudades se están recibiendo las unidades de sangre que se requieren y se transfunden de una vez”, explicó con preocupación el médico del centro asistencial, Cristian Maturana.

Urgencias desbordadas al 245% y camas UCI totalmente agotadas

La ausencia de esta herramienta de soporte vital se produce en medio de un colapso operativo absoluto de la institución. Según el balance oficial entregado por el agente interventor del hospital, Ovidio Garrido, el servicio de urgencias registró una sobreocupación del 245,2 %, atendiendo de manera simultánea a 76 pacientes graves en instalaciones cuya capacidad nominal es muy inferior. Asimismo, se confirmó que las nueve camas de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) se encuentran al 100 % de su ocupación.

Tras las fallas estructurales que sufrieron otros centros de salud de menor escala en Quibdó y la parálisis de la red privada local, el Hospital San Francisco de Asís asumió la totalidad de la demanda médica de la provincia.

Hasta sus salas de trauma han arribado decenas de heridos remitidos desde municipios lejanos como Istmina y Nóvita, además de los afectados rescatados cerca del epicentro en San José del Palmar. Los diagnósticos predominantes corresponden a fracturas múltiples, aplastamientos y politraumatismos causados por el desplome de paredes y tejados.

Evacuaciones aeromédicas hacia Antioquia y déficit masivo de insumos

Frente al desbordamiento de las capacidades físicas del centro asistencial, los equipos médicos han debido coordinar evacuaciones de urgencia a hospitales de mayor complejidad fuera del departamento. Durante las primeras 48 horas de la contingencia, al menos 33 pacientes en estado crítico fueron trasladados a Antioquia —incluidos 20 lesionados derivados el primer día a bordo de un avión de la Fuerza Aérea— para someterse a cirugías ortopédicas de alta especialización.

Si bien la llegada de brigadas de especialistas voluntarios (cirujanos, ortopedistas, intensivistas y pediatras) desde el interior del país ha aliviado la presión de personal técnico, el cuello de botella actual radica en la escasez crítica de insumos y equipos básicos de movilidad.

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El hospital ha emitido un listado de necesidades logísticas urgentes que incluye:

  • Nevera médica de banco de sangre con control estricto de temperatura.
  • Sillas de ruedas para adultos y niños con extremidades inmovilizadas.
  • Insumos quirúrgicos: Compresas estériles, gasas, hilos de sutura y reactivos de laboratorio.
  • Mobiliario de urgencias: Camas hospitalarias, camillas de transporte y hemoderivados adicionales.

La solidaridad de Jhon Arias: Logística humanitaria y puente aéreo

Ante la gravedad de la crisis, diversas organizaciones sociales y figuras públicas han volcado sus esfuerzos en canalizar ayudas hacia la capital chocoana. Una de las iniciativas de mayor impacto ha sido liderada por la estrella de la Selección Colombia de Fútbol Jhon Arias y su esposa, quienes a través de su fundación articularon un puente aéreo humanitario.

Desde el primer día de la catástrofe, la fundación del atacante chocoano financió el traslado de un avión cargado con insumos médicos y seis profesionales de la salud. A esto se sumó un segundo vuelo de suministros y la programación de una tercera aeronave para este miércoles.

Asimismo, se confirmó que este jueves saldrá desde Bogotá una caravana terrestre con 20 toneladas de donaciones enviadas por la ciudadanía. El deportista puso a disposición de las autoridades la logística de su fundación para transportar de manera prioritaria la nevera del banco de sangre hacia Quibdó tan pronto se concrete la adquisición o donación del equipo.

Las autoridades sanitarias del Chocó reiteran el llamado al Ministerio de Salud y a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) para priorizar el equipamiento logístico del Hospital San Francisco de Asís, elemento decisivo para salvar las vidas de los pacientes que continúan ingresando en estado crítico.