Un nuevo e indignante hecho de intolerancia y violencia física contra el personal operativo del sistema masivo de transporte sacude a la capital. En la estación Universidades – City U, ubicada en el eje ambiental del centro de Bogotá, un guarda de seguridad privada fue víctima de una brutal agresión física luego de requerir a varios ciudadanos que pretendían ingresar a las instalaciones sin efectuar la validación del pasaje.

El caso, que ya se encuentra bajo la lupa de las unidades de inteligencia de la Policía Metropolitana de Bogotá, reaviva la discusión sobre las garantías de seguridad y la falta de autoridad que enfrentan a diario los equipos de vigilancia privada encargados de contener la evasión en las estaciones y portales.

También puedes leer: Cayeron en tiempo récord: Caen tres señalados delincuentes en Barrios Unidos tras hurtar $11 millones

Tolerancia cero ante el control: Agresores estarían bajo los efectos del alcohol

De acuerdo con el reporte preliminar entregado por las autoridades de movilidad, los hechos se desencadenaron cuando el vigilante, en cumplimiento de sus funciones de monitoreo y control de acceso en los torniquetes de la estación, detectó a varios usuarios ingresando de manera irregular al sistema.

Al realizar el llamado de atención respetuoso y solicitarles la salida o la validación del pasaje, dos jóvenes que reaccionaron de forma desmedida y violenta se abalanzaron sobre el funcionario, propinándole una golpiza en el lugar. Versiones recopiladas por testigos y personal del cuadrante indican de manera preliminar que los dos agresores se encontraban en evidente estado de embriaguez al momento de cometer la agresión.

Tras el incidente, el guarda afectado fue atendido por brigadistas y trasladado a un centro médico asistencial para la valoración de sus heridas, mientras que los involucrados se dieron a la fuga aprovechando la afluencia de personas en la zona.

TransMilenio rechazó la agresión y activó acompañamiento jurídico y médico

A través de un comunicado oficial, la empresa gestora del sistema masivo, TransMilenio S.A., repudió de manera categórica la agresión física contra el colaborador y confirmó que desde el primer instante se activaron todas las rutas de acompañamiento médico, psicológico y legal.

«Tan pronto se conocieron los hechos, se activaron los protocolos de atención y seguridad para nuestros colaboradores. Rechazamos de manera enfática cualquier acto de violencia en contra del personal que presta sus servicios en el Sistema, cuya labor es fundamental para garantizar la operación diaria y la atención de la comunidad usuaria», notificó la entidad.

En su pronunciamiento, la compañía hizo un llamado vehemente a la ciudadanía a resolver las diferencias mediante el diálogo y a cumplir de manera estricta con el Manual de la Comunidad Usuaria y la Ley 1801 de 2016 (Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana). De igual manera, instó a los usuarios a denunciar de inmediato a través de las líneas institucionales cualquier conducta que atente contra el orden y la integridad dentro de los buses e infraestructura.

Te puede interesar: Violencia e intolerancia en la Universidad Nacional: Apuñalan a representante estudiantil tras choque con presuntos sindicalistas

El Concejo de Bogotá exige celeridad: «No podemos esperar una tragedia»

La agresión provocó una pronta reacción institucional desde el cabildo distrital. El presidente del Concejo de Bogotá, Humberto Rafael Amín, rechazó enfáticamente el ataque a través de sus canales oficiales e hizo un llamado directo a la Policía Metropolitana para lograr la pronta identificación y captura de los responsables.

«Rechazo contundentemente la agresión a un guarda de TransMilenio en la estación Universidades por parte de dos jóvenes que al parecer iban borrachos. Le pido a las autoridades que den con el paradero de estos dos sujetos. No puede ser que el reclamo para que paguen el pasaje termine siendo una golpiza violenta para los empleados. No podemos esperar a que ocurra una tragedia para tomar acciones drásticas contra estos delincuentes», aseveró el concejal.

Con este nuevo caso, las autoridades distritales analizan los videos de las cámaras de seguridad instaladas en el concurrido sector de Universidades para individualizar a los agresores y dejarlos a disposición de la Fiscalía General de la Nación por los delitos de lesiones personales y perturbación en servicio público.