El Departamento de Asuntos Internos del Servicio Secreto de los Estados Unidos abrió una rigurosa investigación administrativa y potencialmente penal contra un miembro de la División de Protección Vicepresidencial. El uniformado es señalado de violar los protocolos de confidencialidad al haber filtrado a los medios de comunicación detalles operativos confidenciales sobre la agenda de viajes y los esquemas de seguridad del vicepresidente estadounidense, J. D. Vance.
Fuentes cercanas al caso confirmaron que el funcionario ya fue apartado de sus funciones y suspendido de manera preventiva mientras las autoridades federales determinan la magnitud del compromiso de seguridad y evalúan si se elevarán cargos penales ante la justicia.
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Confirmación oficial del Servicio Secreto: Tolerancia cero ante violaciones de confianza
La confirmación oficial se dio a conocer en la mañana de este jueves 23 de julio mediante un contundente pronunciamiento emitido por la propia agencia federal. Aunque el comunicado no precisa el nombre del investigado ni el tenor exacto del material revelado, ratifica la gravedad del proceso en curso.
“Un miembro de la División de Protección Vicepresidencial es objeto de una investigación administrativa —y potencialmente penal— relacionada con acusaciones de comprometer la seguridad operativa y de la información”, declaró Anthony Guglielmi, jefe de comunicaciones del Servicio Secreto.
Guglielmi enfatizó además la naturaleza inquebrantable de los códigos éticos de la entidad:
“Si bien no comentaremos los detalles específicos de este asunto, un principio es inequívoco: cualquier conducta que socave la confianza entre la persona protegida y su equipo de seguridad es fundamentalmente incompatible con nuestra misión y no será tolerada”, puntualizó el portavoz oficial.
La filtración a MS NOW y las alarmas en la Casa Blanca
De acuerdo con fuentes vinculadas a las pesquisas, se sospecha que el agente suspendido fue la fuente reservada que alimentó un reciente y controvertido artículo publicado por la cadena MS NOW. En dicho reportaje se exponía el presunto malestar de varios escoltas ante la exigente agenda de viajes personales de Vance y el impacto operativo que esta generaba sobre la logística de protección.
El material difundido incluía datos altamente sensibles sobre itinerarios futuros del vicepresidente, entre ellos un vuelo planeado junto a su hijo a bordo de un helicóptero del Cuerpo de Infantería de Marina de EE. UU. (Marine Corps) con destino a una práctica de golf; un desplazamiento que terminó siendo cancelado tras la divulgación del texto.
La inclusión de cronogramas, logística de transporte militar y ubicaciones exactas encendió las alarmas de seguridad al más alto nivel en el FBI, el Servicio Secreto y la Casa Blanca, generando una profunda indignación entre los altos mandos del gobierno por la exposición pública de detalles de contrainteligencia. Hasta el momento, voceros de MS NOW no han emitido declaraciones oficiales tras ser requeridos por la prensa.
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Mano dura de la administración Trump contra las filtraciones periodísticas
Este expediente dentro del Servicio Secreto trasciende en medio de un contexto de máxima tensión institucional, en el que la administración del presidente Donald Trump ha ratificado una política de cero tolerancia contra el traspaso de información clasificada o no autorizada hacia los medios masivos.
Muestra de esta ofensiva legal y de inteligencia fue el reciente requerimiento formulado a principios de este mes, cuando cuatro periodistas del diario The New York Times fueron citados a testificar ante un gran jurado federal. Las citaciones judiciales se dieron en el marco de una investigación penal por sus revelaciones exclusivas sobre los sistemas de seguridad a bordo de la nueva aeronave presidencial obsequiada al mandatario por el gobierno de Qatar.
La investigación al escolta de Vance sienta un drástico precedente dentro del anillo de seguridad presidencial, reafirmando que las filtraciones operativas serán tratadas no solo como faltas disciplinarias internas, sino como potenciales delitos contra la seguridad nacional.





