A pocos días de que se celebre la crucial segunda vuelta presidencial, un debate jurídico y constitucional de alta envergadura ha sacudido el tramo final de la campaña electoral. Un grupo compuesto por 20 exmagistrados de la Corte Constitucional, la Corte Suprema de Justicia y el Consejo de Estado, junto a otros destacados juristas del país, emitió un vehemente comunicado en el que cuestiona la viabilidad legal y ética de la aspiración presidencial del abogado Abelardo de la Espriella, fundamentado en su condición de ciudadano estadounidense.
De acuerdo con el documento oficial, los firmantes sostienen que el proceso de naturalización en los Estados Unidos exige un juramento explícito que acarrea «compromisos y deberes jurídicos estrictos con esa nación«. A juicio del cuerpo de juristas, dichos deberes resultan abiertamente incompatibles con las obligaciones constitucionales, de soberanía y de seguridad nacional que debe asumir de forma exclusiva el presidente de la República de Colombia.
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El origen del debate: Las tres nacionalidades del candidato de ‘Defensores de la Patria’
Abelardo de la Espriella, quien compite de cara a la jornada del próximo 21 de junio bajo las banderas del partido político Defensores de la Patria, posee formalmente una triple nacionalidad: colombiana por nacimiento, además de la italiana y la estadounidense por adopción.
El pronunciamiento de las altas cortes aclara minuciosamente que el ordenamiento constitucional colombiano permite que un jefe de Estado ostente doble nacionalidad. Por esta razón, el ala jurídica determinó que su pasaporte europeo no reviste ninguna ilegalidad para la carrera por la Casa de Nariño.
“La nacionalidad italiana no suscita ningún problema jurídico para sus aspiraciones presidenciales, por cuanto la Constitución permite que un presidente colombiano tenga doble nacionalidad y la legislación de Italia no implica obligaciones hacia ese país que sean incompatibles con la función presidencial en Colombia”, precisaron los expertos en el texto.
«Conflictos de lealtad nacional»: El trasfondo del juramento a la Casa Blanca
Los firmantes del documento enfatizaron que el impedimento no radica en el hecho formal de poseer múltiples ciudadanías, sino en los compromisos específicos que se contraen con determinados Estados soberanos. En este sentido, introdujeron el concepto de «conflictos de lealtad nacional» como el eje central de la controversia.
Para sustentar la advertencia, los exmagistrados transcribieron de forma literal el texto vinculante que el candidato debió recitar ante las autoridades migratorias norteamericanas al momento de recibir su carta de naturalización:
“Por la presente declaro, bajo juramento, que renuncio absoluta y enteramente y abjuro de toda lealtad y fidelidad a cualquier príncipe, potentado, estado o soberanía extranjera, de quien o de los que hasta ahora he sido súbdito o ciudadano; que apoyaré y defenderé la Constitución y las leyes de los Estados Unidos de América contra todos los enemigos, extranjeros y nacionales (…)”.
Para los expertos de las altas cortes, este fragmento jurídico obliga al ciudadano naturalizado a tomar partido en favor de Washington ante cualquier escenario internacional de confrontación, lo que supondría un riesgo de sumisión institucional en caso de que surgieran discrepancias diplomáticas, comerciales o de defensa entre Colombia y la potencia norteamericana.
Un vacío ético frente a la defensa de los intereses de Colombia
El grupo de juristas enfatizó que la magistratura presidencial en el territorio nacional exige, por mandato constitucional, anteponer los intereses de la patria colombiana ante cualquier otra bandera del globo. El juramento estadounidense, según la lectura del documento, obligaría teóricamente a De la Espriella a respaldar a los Estados Unidos frente a un actor considerado enemigo por la Casa Blanca, «incluida eventualmente la propia Colombia».
«Por todas las anteriores razones, consideramos que una persona nacionalizada estadounidense no puede ocupar la presidencia de Colombia, no porque tenga formalmente doble nacionalidad, sino por las exigencias impuestas por ese país para adquirir su ciudadanía, las cuales son incompatibles con la función presidencial en Colombia«, concluye el comunicado.
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El precedente del presidente Gustavo Petro y la comparación con Italia
Para blindar el argumento y demostrar la imparcialidad del concepto emitido, el documento de los exmagistrados trajo a colación el caso del actual mandatario de los colombianos, Gustavo Petro, quien también cuenta con la doble nacionalidad ítalo-colombiana.
Los juristas reiteraron que no existe analogía ni controversia alguna entre el caso italiano y el estadounidense debido a la naturaleza civil de los compromisos de Roma. Al naturalizarse en el país europeo, el ciudadano simplemente jura «ser fiel a la República y observar la Constitución y las leyes del Estado», un acto que, a diferencia del estadounidense, no exige la abjuración ni la renuncia explícita a las lealtades del país de origen.
El pronunciamiento introduce un elemento de alta tensión en el debate electoral, obligando a las campañas políticas a fijar posturas jurídicas sobre el alcance de la soberanía nacional en una elección presidencial que definirá el rumbo del país para el periodo 2026-2030.
🚨 ÚLTIMA HORA | Un grupo de 20 exmagistrados de altas cortes y reconocidos constitucionalistas acaba de emitir un comunicado en el que sostiene que la nacionalidad estadounidense de @ABDELAESPRIELLA sería incompatible con el ejercicio de la Presidencia de Colombia (1/2) pic.twitter.com/kIiF2MuP2P
— Daniel Coronell (@DCoronell) June 10, 2026





