Durante años, la ciberseguridad en muchas empresas colombianas fue una conversación lejana, casi teórica, algo que parecía reservado para grandes corporaciones con presupuestos robustos y equipos dedicados. En las pymes, la prioridad estaba en vender, operar y sobrevivir el día a día.

Ese equilibrio empezó a romperse con cifras que ya no permiten mirar hacia otro lado. Colombia registró 7.100 millones de intentos de ciberataques en el primer semestre de 2025, lo que equivale a cerca de 39 millones diarios, ubicando al país entre los más atacados de América Latina.

Ese dato, más que alarmante, es revelador. Porque detrás de cada intento hay una posibilidad real de interrupción, pérdida de información o incluso cierre operativo. Y ahí es donde muchas empresas descubren que no estaban tan preparadas como creían.

El problema no es solo técnico. Es estructural. Mientras las grandes compañías han avanzado en blindajes más sofisticados, muchas pymes siguen operando con esquemas básicos, sin planes de contingencia ni copias de respaldo robustas, lo que amplifica el impacto cuando algo falla.

En ese punto aparece un cambio interesante. La conversación deja de ser sobre prevenir lo imposible y pasa a enfocarse en recuperar lo inevitable. Es decir, no solo evitar ataques, sino garantizar que el negocio pueda levantarse rápido después de uno.

Ahí es donde Gigas introduce g-Backup Free, una solución que rompe con la lógica de que la protección avanzada siempre tiene una barrera de entrada económica. La propuesta es clara: facilitar el acceso a copias de seguridad gestionadas en la nube sin costo inicial.

La herramienta, apoyada en tecnología de Veeam, permite respaldar desde archivos hasta sistemas completos, y lo más relevante, restaurarlos al estado previo a un incidente. En términos prácticos, significa menos tiempo detenido y menos dinero perdido.

Según Nacho García Egea, CISO Global del Grupo Gigas, “las empresas son cada vez más conscientes de los riesgos, pero siguen operando con niveles de protección limitados. Facilitar el acceso a herramientas como el backup gestionado es clave para mejorar su capacidad de respuesta y reforzar la continuidad de negocio”.

El antes era una falsa sensación de control. El después empieza a construirse con decisiones más pragmáticas: asumir que el riesgo existe y que la verdadera ventaja competitiva está en qué tan rápido una empresa puede volver a operar.