En un giro inesperado a la política de seguridad interior, Tom Homan, el denominado «zar de la frontera» de la administración Trump, anunció este miércoles 4 de febrero de 2026 que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) retirará de manera inmediata a 700 agentes desplegados en Minnesota.
La decisión se produce en el marco de la Operación Metro Surge, una iniciativa que inició en diciembre y que llegó a movilizar a unos 3.000 efectivos en la región de las Ciudades Gemelas. Con este repliegue, la dotación federal en Minneapolis se reducirá a aproximadamente 2.000 agentes, marcando un distanciamiento de la postura previa del presidente Donald Trump, quien apenas la semana pasada había negado cualquier plan de retiro.
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Tensión comunitaria y el caso Alex Pretti
El despliegue federal ha estado bajo el escrutinio público y ha generado una ola de indignación entre los residentes de Minnesota. La tensión alcanzó su punto máximo tras la muerte a tiros de dos ciudadanos estadounidenses a manos de agentes federales.
Uno de los casos más críticos es el homicidio de Alex Pretti, ocurrido el mes pasado, hecho que motivó el envío personal de Homan a la ciudad para gestionar la crisis. Las autoridades locales y defensores de derechos civiles han cuestionado la agresividad de las tácticas empleadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y sus socios federales.
Condiciones para una retirada completa
A pesar del anuncio de este miércoles, Homan subrayó que el fin de la intervención federal no será incondicional.
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Cese de hostilidades: El zar de la frontera condicionó la salida total del personal al fin de lo que calificó como «actividades ilegales y amenazantes» contra las fuerzas federales.
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Cooperación local: La administración exige una mayor coordinación con las fuerzas del orden estatales y locales para retornar a los niveles de dotación originales de inmigración en Minnesota.
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Seguridad de los agentes: «Mi objetivo es lograr una retirada completa lo antes posible, pero depende de la comunidad», afirmó Homan.
Cámaras corporales: Prioridad nacional con epicentro en Minneapolis
Como respuesta a las inconsistencias detectadas en los operativos recientes, Homan anunció la implementación obligatoria de cámaras corporales para todos los agentes federales en el terreno. Minneapolis servirá como el primer escenario de este despliegue masivo antes de extenderse a todo Estados Unidos.
Hallazgos de la revisión interna
Una auditoría interna del DHS reveló que, durante operaciones críticas, algunos agentes portaban cámaras mientras que otros no, una disparidad que Homan calificó como «inaceptable».
«Identificamos una deficiencia en la planificación y ejecución. Actuamos de inmediato para priorizar el despliegue completo de cámaras corporales en esta ciudad«, declaró el funcionario ante los medios.
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Esta medida de transparencia técnica se alinea con el anuncio previo de la Secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem. La relevancia de estos dispositivos quedó demostrada tras el tiroteo de Alex Pretti, donde los investigadores han tenido que procesar el material de más de 30 cámaras para intentar reconstruir los hechos que derivaron en la muerte del ciudadano.
Contradicciones en la Casa Blanca
El anuncio del retiro parcial de tropas ha generado interrogantes sobre la cohesión del mensaje en Washington. El jueves pasado, al ser consultado sobre una posible reducción de efectivos en Minneapolis y St. Paul, el presidente Trump respondió con un rotundo: «No, en absoluto».
El ajuste en la estrategia operativa liderado por Homan sugiere una adaptación táctica ante la presión social y la necesidad de restaurar el orden público sin sacrificar la imagen de la administración en un año de alta sensibilidad política.





