El panorama de la seguridad en Colombia ha dado un vuelco tras confirmarse este 1 de febrero la muerte de José Gonzalo Sánchez Sánchez, conocido bajo el alias de “Gonzalito”. El alto mando criminal, considerado el segundo hombre más poderoso en la jerarquía del Clan del Golfo (Ejército Gaitanista de Colombia), falleció en un accidente fluvial en el municipio de Tierralta, departamento de Córdoba.

Según los reportes preliminares de inteligencia, la lancha en la que se desplazaba el cabecilla se volcó mientras navegaba hacia una zona de ubicación temporal. En dicho sector, se tenía previsto el inicio de acercamientos y negociaciones con el Gobierno Nacional en el marco de la política de paz.

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El pronunciamiento del presidente Gustavo Petro

A través de su cuenta oficial en la red social X, el presidente Gustavo Petro confirmó el deceso y la ruta para la recuperación de los restos. «Su cuerpo será entregado por las comunidades indígenas a la OEA y a la Brigada 11 del Ejército, a la que he ordenado recoger el cadáver», señaló el mandatario.

Aunque el grupo armado emitió un comunicado asegurando que el fallecimiento ocurrió el pasado viernes 30 de enero en el río Esmeraldas, las autoridades mantienen las investigaciones para esclarecer los detalles precisos del siniestro y verificar la identidad del fallecido mediante protocolos forenses.

Perfil criminal: El heredero de la estructura de «Otoniel»

Tras la captura y extradición de alias «Otoniel», el Clan del Golfo quedó bajo el mando de una dupla central: Jobanis de Jesús Ávila, alias “Chiquito Malo”, y el hoy fallecido alias “Gonzalito”. Juntos, coordinaron acciones de gran impacto, como el paro armado que paralizó 11 departamentos en mayo de 2022.

Sobre Sánchez Sánchez pesaba una recompensa de hasta COP 3.200 millones y un prontuario que incluía:

  • Homicidios de alto impacto: Responsable directo del asesinato de cuatro líderes sociales, un líder indígena y un firmante del Acuerdo de Paz de 2016.

  • Control Territorial: Comandaba la estructura «Roberto Vargas Gutiérrez», con más de 1.220 hombres a su disposición en Antioquia, Córdoba y Sucre.

  • Negocio del Narcotráfico: Era el encargado de autorizar la producción de cocaína y coordinar envíos hacia Centroamérica y Estados Unidos.

De las AUC a la cúpula del narcotráfico

La trayectoria de «Gonzalito» refleja la evolución del conflicto armado en Colombia. Iniciado en la vida delictiva en 1996, se integró al Bloque Catatumbo de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). Tras la desmovilización de los paramilitares, regresó a la clandestinidad para convertirse en una pieza clave de la expansión del Clan del Golfo.

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El proceso de extradición

A pesar de los intentos por incluirlo en una mesa de diálogo, el pasado 23 de julio de 2025, la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia avaló su extradición a los Estados Unidos. La justicia norteamericana, específicamente la Corte del Distrito de Columbia, lo requería por conspiración para distribuir cocaína a gran escala.

Las investigaciones estadounidenses señalan que, desde 2006, Sánchez Sánchez fue un arquitecto logístico para el transporte de toneladas de alcaloides hacia México, Panamá y Guatemala, con destino final en el mercado norteamericano.

Impacto en las negociaciones de paz

La muerte de «Gonzalito» deja un vacío de poder en la estructura militar del Clan del Golfo y plantea interrogantes sobre el futuro de los acercamientos con el Ejecutivo. Al ser el enlace directo para las zonas de ubicación, su desaparición física podría retrasar los cronogramas de diálogo previstos para este trimestre del 2026.

Las autoridades militares en Córdoba permanecen en alerta máxima ante posibles represalias o movimientos internos dentro de la organización por la sucesión del mando en el bloque norte.