En un operativo conjunto entre diversas entidades distritales, la Alcaldía de Bogotá ordenó el sellamiento temporal de una clínica veterinaria en la localidad de Suba. La medida se tomó tras el hallazgo de desechos hospitalarios peligrosos —incluyendo agujas, jeringas y gasas con sangre— abandonados en el espacio público, representando un riesgo crítico para la salud humana y ambiental.

La alerta fue emitida inicialmente por un operario de aseo de la zona, quien reportó la presencia de estos elementos en la vía. De inmediato, se activó un protocolo de respuesta en el que participaron las Secretarías de Ambiente y Salud, la UAESP, el IDPYBA y la Alcaldía Local de Suba.

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Riesgo biológico en el espacio público

La disposición incorrecta de estos materiales no es solo una falta administrativa, sino una amenaza directa para el ecosistema urbano. Adriana Soto, secretaria de Ambiente de Bogotá, enfatizó la gravedad de la situación durante la inspección técnica realizada el pasado 26 de enero de 2026.

Encontramos en pleno espacio público jeringas, agujas y gasas con sangre. Esto implica un riesgo para la ciudadanía que transita por esta vía, pero también para los perros, gatos y, por supuesto, la fauna silvestre”, afirmó Soto.

La funcionaria recordó que este tipo de residuos deben seguir una ruta de tratamiento especial debido a su potencial para transmitir enfermedades infectocontagiosas.

Sanciones y medidas legales contra el establecimiento

Tras evaluar los antecedentes y los hechos, la Secretaría Distrital de Ambiente procedió al sellamiento preventivo. Por su parte, la Policía Nacional impuso un comparendo tipo III, bajo el amparo de la Ley 1801 de 2016 (Código de Policía). La sanción económica por estos comportamientos que afectan la convivencia y la salud pública asciende a 16 salarios mínimos diarios legales vigentes (SMDLV), equivalentes a $933.816 pesos.

El cierre del establecimiento se mantendrá vigente hasta que los propietarios logren demostrar que cuentan con los protocolos necesarios y el cumplimiento estricto de las normas ambientales y sanitarias vigentes.

Protección y bienestar de los animales internados

Una de las mayores preocupaciones del operativo fue la suerte de los pacientes que se encontraban dentro de la clínica al momento del sellamiento. El Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (IDPYBA) asumió la supervisión médica de los seis animales que estaban ingresados.

Antonio Hernández, director del IDPYBA, informó que se otorgó un plazo de tres días hábiles a la clínica para que remita a los animales a centros veterinarios seguros que garanticen la continuidad de sus tratamientos. “El bienestar de los animales depende de un entorno sano; la correcta disposición de residuos es clave para no poner en peligro a los animales domésticos y silvestres de la capital”, señaló Hernández.

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Obligatoriedad de gestores autorizados

El Distrito fue enfático en recordar que todos los establecimientos prestadores de servicios de salud (humana o animal) tienen la obligación legal de contratar gestores autorizados para la recolección de residuos peligrosos.

Armando Ojeda, director de la UAESP, subrayó que estos elementos no pueden ser tratados como basura convencional. Por su parte, Julián Fernández, subsecretario de Salud Pública, advirtió que no habrá excepciones en la aplicación de la normativa: “Primará siempre la protección de la salud pública sobre cualquier interés comercial”.

Este incidente pone de relieve la importancia de la vigilancia ciudadana y la respuesta institucional para mantener la salubridad en las calles de la capital colombiana.