A escasos días del histórico encuentro en la Casa Blanca, los obstáculos logísticos y diplomáticos que rodeaban la visita del presidente Gustavo Petro a Estados Unidos han comenzado a despejarse. En un movimiento inusual, el gobierno de Donald Trump ha concedido un permiso de entrada especial por cinco días al mandatario colombiano y a su canciller, Rosa Villavicencio, quienes carecen de visado vigente para ingresar a territorio estadounidense.

Este salvoconducto diplomático, que entrará en vigor el próximo domingo 1 de febrero, garantiza que la reunión bilateral programada para el 3 de febrero se lleve a cabo sin los contratiempos legales que amenazaban con descarrilar el diálogo entre Bogotá y Washington.

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El origen de la crisis: Visas revocadas y tensiones políticas

La relación entre ambas naciones alcanzó su punto más crítico tras la decisión del Departamento de Estado de revocar las visas del presidente Petro, su núcleo familiar y el ministro del Interior, Armando Benedetti. Esta medida fue interpretada como una respuesta directa a la participación del jefe de Estado colombiano en una movilización pro-Palestina en Nueva York, un gesto que Washington calificó entonces como contrario a los intereses de su política exterior.

En un acto de solidaridad institucional, la canciller Rosa Villavicencio renunció voluntariamente a su visado, dejando a la diplomacia colombiana en una situación sin precedentes: los puentes directos con el principal socio estratégico de Colombia estaban técnicamente rotos.

El panorama cambió drásticamente el pasado 7 de enero, apenas cuatro días después de la salida de Nicolás Maduro del poder en Venezuela. En una sorpresiva llamada telefónica, Petro y Trump acordaron dejar atrás meses de hostilidades y mensajes cruzados en redes sociales para establecer una hoja de ruta común.

La cumbre del 3 de febrero se perfila como el escenario donde se redefinirán temas críticos como:

  • Cooperación en seguridad regional tras el cambio de régimen en Venezuela.

  • Políticas de lucha contra el narcotráfico bajo la nueva administración Trump.

  • Flujos migratorios y estabilidad económica en el hemisferio.

Detalles del permiso especial de cinco días

Según han confirmado fuentes oficiales y reportes de Noticias Caracol, el permiso otorgado es estrictamente temporal y limitado a las funciones diplomáticas de la cumbre. La notificación fue entregada formalmente a la canciller Villavicencio durante una reunión de alto nivel en la Casa de Nariño.

«Se ha confirmado la vigencia de este permiso exclusivo por el tiempo que dure la permanencia de los delegados en suelo norteamericano», señalaron fuentes gubernamentales.

Delegación en espera: El caso de Armando Benedetti

Mientras la asistencia de Petro y Villavicencio está asegurada, otros miembros del gabinete buscan integrarse a la comitiva oficial. El ministro del Interior, Armando Benedetti, es uno de los funcionarios que ha iniciado el trámite de emergencia a través de la Cancillería.

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Benedetti, quien también fue afectado por la revocatoria de visas original, espera una respuesta de la administración Trump en las próximas horas. Su presencia es considerada clave por el gobierno colombiano para abordar temas de política interna y gobernabilidad que interesan a la Casa Blanca.

Un nuevo capítulo en la relación bilateral

Este encuentro marca el inicio de la «era Trump-Petro», una relación que muchos analistas vaticinaban como imposible. La concesión de estos permisos especiales sugiere que, por encima de las diferencias ideológicas, ambos mandatarios reconocen la necesidad de mantener la cooperación histórica en un momento de reconfiguración geopolítica en América Latina.